miércoles, julio 18, 2007

El politólogo Marco Novaro, en Radio Cultura:

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"Cristina va a estar en serios problemas en ese sentido de la herencia y si además es un gobierno que no tiene un control férreo sobre ningún distrito electoral importante, sin una base territorial propia en la cual confiar, entonces va a ser un gobierno que puede estar en riesgo. Eso no quiere decir que sea un gobierno débil pero sí que va a estar en problemas: en la provincia de Buenos Aires da la sensación de que va a ganar (Daniel) Scioli no de la mano del gobierno de Kirchner sino más bien al revés, el gobierno parece atado a la suerte y performance de Scioli....y además se va a perder Santa Fe, y ya perdió en Capital Federal..."
"Vamos a tener una situación que en parte puede parecerse al de algunos gobiernos no peronistas. Un gobierno que a nivel nacional tiene popularidad pero no tiene base territorial propia. Eso se parece a la Alianza o aún al de (Raúl) Alfonsín y sabemos que en cualquiera de los dos casos eso no termina demasiado bien, eso no funciona, es muy riesgoso. Si la situación macroeconómica además se complica, la similitud con el fenómeno de Alfonsin es casi perfecta. El problema básico va a ser la cuestión económica y ahí pueden darse dos situaciones diferentes: que el viento de cola siga favoreciendo para que esa transición complicada con inflación se resuelva más o menos rápido, o que se sume al problema de la inflación un problema más complejo de precios relativos de la producción argentina, de altas tasas de interés y verdaderamente tengamos un ciclo recesivo. En ese caso la verdad es que yo no veo que Cristina vaya a tener mucha suerte en su gestión".
"Este gobierno ha generado una situación relativamente difícil de gobernar, no diriamos ingobernable porque es cierto que si uno compara esto con la situación del 83, del 89, o incluso del 2000 ó del 2002 esta es una situación holgada en muchos sentidos, pero es una situación que puede ser bastante más complicada de la que este equipo gobernante conoce. Y ahí hay que ver si ellos pueden desarrollar otras capacidades que las que tienen. Con las que tienen claramente no les alcanzan. Veamos cómo han creado ellos sus propios problemas de gobierno. Si en una situación holgada han creado problemas de gobierno, no quiero ver lo que pase en una situación complicada".
"El discurso polarizante del gobierno está perdiendo sus efectos iniciales y hay una demanda de buscar el sentido común, que bien puede ser despolitizadora, falsamente técnica, pero que a la vez cumple una función de normalizar el debate público al decir "hablemos de ciertos temas". Algo que supo hacer (Carlos) "Chacho" Alvarez en el ’94, ’95 y que después nunca nadie lo ha podido volver a hacer. Macri asumió esa posición y fue bastante eficaz. Si eso le permite en el futuro crecer y desarrollar una trasversalidad de derecha es algo que está por verse. No es seguro pero creo que tiene chances".

"Están quienes dicen que Néstor Kirchner está suficientemente desgastado como para justificar un recambio. Las derrotas en la Ciudad de Buenos Aires y en Tierra del Fuego sumado a la crisis energética dan que pensar que es así, y por el por qué de la candidatura de Cristina. Por otro lado, también hay una serie de especulaciones respecto de si no es parte de una estrategia para prolongar por 16 años el control kirchnerista del gobierno o si no hay problemas médicos detrás. En verdad yo creo que desde un principio se planteó esta cuestión de que Kirchner no iba a aspirar a la reelección ya que tiene bastante que ver con el poder, con el matrimonio que ellos desarrollaron. Es una fórmula política como cualquier otra. Uno puede decir que es nepotista o que supone un escaso respeto a las instituciones, yo diría que es una fórmula que no ha estado en verdad ausente en otros caudillos peronistas, se ajusta bastante a la tradición. No debería sorprender demasiado".

"La pregunta sobre Cristina no es si gana en la primera o en la segunda vuelta, creo que es muy probable que suceda sin dificultades. La preocupación grande y que no debería ser solamente del gobierno sino de la gente en general es si esta gestión que se ha desarrollado en estos años sigue siendo sostenible. El problema básico es la inflación y esto le da la razón a las hipótesis más ortodoxas, lo que los economistas ortodoxos más critican de la heterodoxia: el coyunturalismo irresponsable, eso es lo más preocupante. Pareciera que el gobierno se ha esmerado en darle la razón a sus enemigos ideológicos, con políticas que son inexplicables y que conllevan una completa indiferencia por el mediano y largo plazo. Al sucesor de Kirchner,o aún al último tramo de su propio gobierno, le va a resultar muy difícil resolver al mismo tiempo la cuestión de las tarifas -que fue parte de la fórmula de salida de la convertibilidad pero que ya progresivamente perdió sustentabilidad y la crisis energética lo demuestra- y el sinceramiento de las tasas reales de inflación que están siendo manipuladas de un modo que también es insostenible en el tiempo. Entonces cuando estas dos cosas se empalmen va a ser muy difícil sobre todo para un gobierno como el de Cristina que estaría empezando, poder echarle la culpa a su antecesor si ese antecesor es su marido, referir a la tan mentada herencia recibida. No va a tener la ventaja que tuvieron sus antecesores, de Kirchner a (Carlos) Menem, y aún (Eduardo) Duhalde o (Fernando) De la Rua".

"Cristina va a estar en serios problemas en ese sentido de la herencia y si además es un gobierno que no tiene un control férreo sobre ningún distrito electoral importante, sin una base territorial propia en la cual confiar, entonces va a ser un gobierno que puede estar en riesgo. Eso no quiere decir que sea un gobierno débil pero sí que va a estar en problemas: en la provincia de Buenos Aires da la sensación de que va a ganar (Daniel) Scioli no de la mano del gobierno de Kirchner sino más bien al revés, el gobierno parece atado a la suerte y performance de Scioli....y además se va a perder Santa Fe, y ya perdió en Capital Federal..."

"Vamos a tener una situación que en parte puede parecerse al de algunos gobiernos no peronistas. Un gobierno que a nivel nacional tiene popularidad pero no tiene base territorial propia. Eso se parece a la Alianza o aún al de (Raúl) Alfonsín y sabemos que en cualquiera de los dos casos eso no termina demasiado bien, eso no funciona, es muy riesgoso. Si la situación macroeconómica además se complica, la similitud con el fenómeno de Alfonsin es casi perfecta. El problema básico va a ser la cuestión económica y ahí pueden darse dos situaciones diferentes: que el viento de cola siga favoreciendo para que esa transición complicada con inflación se resuelva más o menos rápido, o que se sume al problema de la inflación un problema más complejo de precios relativos de la producción argentina, de altas tasas de interés y verdaderamente tengamos un ciclo recesivo. En ese caso la verdad es que yo no veo que Cristina vaya a tener mucha suerte en su gestión".

"Advierto que va a ser una situación complicada que hasta ahora al equipo gobernante no se le presentó. Este de Kirchner es el primer gobierno en la etapa democrática argentina que hereda soluciones y no problemas, que no puede decir que recibió el pais en llamas ni una situación ingobernable como recibieron Alfonsin, Menem, De la Rúa y Duhalde. Todos ellos podían decir que tenian serios problemas heredados, mietras que Kirchner recibió la solución ya atada y sacó provecho de esa solución y lo ha hecho en forma muy coyunturalista. Entonces este gobierno ha generado una situación relativamente difícil de gobernar, no diriamos ingobernable porque es cierto que si uno compara esto con la situación del 83, del 89, o incluso del 2000 ó del 2002 esta es una situación holgada en muchos sentidos, pero es una situación que puede ser bastante más complicada de la que este equipo gobernante conoce. Y ahí hay que ver si ellos pueden desarrollar otras capacidades que las que tienen. Con las que tienen claramente no les alcanzan. Veamos cómo han creado ellos sus propios problemas de gobierno. Si en una situación holgada han creado problemas de gobierno, no quiero ver lo que pase en una situación complicada".

"La oposición ha tenido muchos problemas desde el comienzo en la gestión de Kirchner, básicamente problemas heredados, que no se han generado en esta etapa sino en la salida de la crisis del 2001 con el desmembramiento del radicalismo y la pérdida de prestigio de las opciones que enfrentaron al menemismo de los ’90 y al duhaldismo. Los liderazgos quedaron desacreditados en la salida de la crisis y no han surgido liderazgos nuevos hasta hoy salvo puntualmente en algunas tendencias de opinión o en algunos territorios locales relativamente importantes. Hay algunos líderes de opinión pero ninguno de ellos se ha convertido en un líder nacional o en un vertebrador de una coalisión que sea capaz por lo menos de mantener una cierta cuota de representación a nivel nacional, no digamos de ganar una elección. Por lo tanto el sistema de partidos ha quedado muy desmembrado. Eso no quiere decir que la situación siga siendo asi porque es al mismo tiempo muy lábil. El cuadro político se modifica muy rápidamente en la Argentina. Y eso viene siendo así desde hace bastantes años. Entonces uno podría suponer que así como los partidos se descompusieron pueden recomponerse relativamente rápido. Pero en la medida en que no existan líderes capaces, con experiencia probada y bueno estamos en una situación diferente a la salida del menemismo. En la salida del menemismo teniamos el FREPASO, estaba (Domingo) Cavallo, estaban los gobernadores peronistas con proyección nacional, o sea que había una situación de recursos políticos para la alternancia y hoy esa situación no existe. El problema no es solamente si finalmente el gobierno logra asegurar su continuidad por ahora sino qué va a pasar después. Si el gobierno empieza a trastabillar y no hay alternancia esto complica la situación porque dentro del oficialismo se puede generar la ilusión de que aún cometiendo todos los errores van a seguir ganando. Y esto lleva a comportamientos más irresponsables todavía y en la oposición se puede generar la desesperación a partir de que a pesar del contexto de disponibilidad de votos no lograron formar una mayoría. Esas son las situaciones que llevan a que la gente deje de confiar en el sistema democrático. Que el voto sirve para resolver los problemas del gobierno. Y cuando eso sucede sobrevienen problemas serios".

"A Maurico Macri no le presté demasiada atención como figura política hasta después de su elección como jefe de Gobierno porteño. No creo que la campaña de él haya sido muy buena, sino que más bien fueron muy malas las de los demás. No me pareció que Macri haya desarrollando una estrategia demasiado profunda o durable. Después de la elección, después de la victoria sí tuvo un par de intervenciones bastante interesantes. Adoptó una posición muy prudente y al mismo tiempo muy sensata de consolidar una posición y un prestigio en el electorado medio, no solamente de la ciudad sino con proyección nacional. Creo que en los días posteriores a la elección, en medio de esas escenas un poco patéticas del oficialismo festejando como si no hubiera perdido por paliza, en las intervenciones habló con un sentido común bastante ausente en el discurso público a la gente común y eso estimo estaba faltando desde hace varios años".

"El discurso polarizante del gobierno está perdiendo sus efectos iniciales y hay una demanda de buscar el sentido común, que bien puede ser despolitizadora, falsamente técnica, pero que a la vez cumple una función de normalizar el debate público al decir "hablemos de ciertos temas". Algo que supo hacer (Carlos) "Chacho" Alvarez en el ’94, ’95 y que después nunca nadie lo ha podido volver a hacer. Macri asumió esa posición y fue bastante eficaz. Si eso le permite en el futuro crecer y desarrollar una trasversalidad de derecha es algo que está por verse. No es seguro pero creo que tiene chances".

"Macri tiene una mayor cercanía a formar una coalisión de peronistas disidentes, y esto obviamente es un plus tambien. Es probable que con el tiempo ahí florezca algún tipo de coalisión trasversal de votantes de distintas procedencias".

"(Elisa) Carrió está bastante desgastada como figura porque ya su ciclo de ascensos y descensos ha ido deteriorándola. Asciende cuando las elecciones están lejos y cuando se acercan las elecciones decae. Es una figura pública pero no una figura política, ella misma se ha negado a las posibilidades de serlo, tiene un rol casi testimonial hoy".

"(Roberto) Lavagna tal vez es lo contrario de Carrió. Todavía es un signo de pregunta porque no se sabe bien si el tiene realmente un liderazgo político o tiene credenciales técnicas que no son lo mismo. Una cosa es haber sido un buen gestor durante una crisis y otra cosa muy distinta es ser o convertirse en un líder político. Cavallo fue las dos cosas pero no quiere decir que Lavagna vaya a ser las dos cosas. Y habrá que ver si encuentra un sector del electorado que está disponible pero que no necesariamente va a quedar en sus manos por gravedad, sino que va a caer en sus manos si sabe interpelarlo. Hasta ahora su voz está un poco diliuída, no ha logrado encontrar un perfil que le hable al votante como sí lo hizo Macri en la ciudad o como lo hace bien (desde un sector más limitado) (Ricardo) Lopez Murphy o la misma Carrió, de donde obtienen mayor identificación".

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