miércoles, marzo 04, 2009

Flores amargas






La última edición de la revista Noticias trae una reveladora entrevista a un coterráneo de Néstor Kirchner, el ex diputado Rafael Flores, quien narra los años del santacruceño desde sus inicios como dirigente del PJ, como abogado, hasta llegar a gobernador de Santa Cruz, y también repasa el accionar de la hoy primera mandataria CFK.

Por empezar, Flores le asesta un duro golpe a un eje de credibilidad K: Kirchner nunca fue perseguido por la dictadura, sino que fue apenas demorado por la policía por 2 ó 3 días:

“En realidad (con Kirchner) estuvimos demorados. Si uno dice “yo estuve preso durante la dictadura”, eso lleva a quien escucha a imaginar un escenario de terror. Pero en nuestro caso no fue así. En marzo de 1977 estuvimos demorados entre 48 y 72 horas en la cárcel de Río Gallegos porque no sabían dónde ponernos. No fuimos tratados con violencia, no nos fueron a buscar a nuestras casas, sino que nos citaron por nota. Los dos fuimos pensando que se trataba de una cuestión vinculada con las prórrogas que habíamos pedido por el servicio militar. Quien ordenó nuestra detención resolvió su problema porque, como en todo pueblo chico, la gente se preguntaba por qué no nos detenían debido al antecedente de la militancia en La Plata. La mejor forma de evitar planteos era hacerlo rápido y soltarnos rápido”.


Al rasgar más en el pasado, en otro pasaje Flores refiere a K como hombre emparentado con la derecha peronista, a contramano de su actual pose progre de pretendida centro izquierda:

“Kirchner tuvo vocación política desde siempre. Primero armó el Ateneo Juan Domingo Perón, donde había militantes de la Tendencia y otros de derecha. Además, por vincularse con su cuñado Armando Mercado, el esposo de Alicia Kirchner, que en esa época era secretario general del Sindicato Unidos de Petroleros del Estado (SUPE), se acercó mucho a la derecha dura del peronismo, al sector del sindicalista Diego Ibáñez, y apoyaba a Isabelita. Una vez que vino Luder a un acto en Santa Cruz en el ’83, Kirchner y su grupo lo desafiaron gritando “Isabel conducción, lo demás es traición”.
A mediados del ’83, él y su grupo le organizaron un acto de desagravio al gremialista Rodolfo “Fito” Ponce, que era una especie de ícono de la Triple A en Bahía Blanca. Alfonsín, que era candidato, acababa de denunciar un pacto militar-sindical para que él no llegara a la Presidencia, y a la única persona que mencionó fue a Ponce. Kirchner, su cuñado Armando Mercado y su grupo lo recibieron en Río Gallegos y organizaron una caminata de desagravio. Eso está en los diarios santacruceños de la época”.


Respecto a la actual jefa de Estado CFK lo que cuenta Flores hace que uno no pueda más que recordar los ojos mojados de la presidenta CFK anteayer en ocasión de su visita al interior salteño (Se puede ver en ese sentido la nota del diario Crítica titulada “Cristina lloró y pidió perdón por todos”: Y de paso no hace más que refrendar que -más allá de la reposición posterior- el kirchnerismo que habla de nunca haber cristalizado ajustes contra los asalariados a diferencia de la lamentable gestión de la Alianza de Fernando De la Rúa - Carlos Chaco Alvárez bajó los sueldos en la administración pública provincial.

“Cuando Kirchner asumió la gobernación, bajó los sueldos de la administración pública. No pagó el aguinaldo. Pero cuando se cobraron los famosos fondos de Santa Cruz por un juicio por regalías mal liquidadas que la provincia le ganó al Estado nacional, Kirchner les pagó a los empleados públicos, incluso con intereses. Cuando recorrimos la provincia con Cristina de campaña, llegamos al primer pueblo y ella relató esa decisión de Kirchner de primero bajar los sueldos y después compensar a los empleados, y se le quebró la voz en ese momento del discurso. Yo pensé que se había emocionado. A la tardecita llegamos a otro pueblo, que se llama Gobernador Gregores, y Cristina dio el mismo discurso y se quebró en el mismo momento. Ahí ya no me gustó tanto. Luego salimos para Puerto San Julián, Cristina repitió el mismo discurso y la escena fue calcada, se le quebró la voz en la misma frase... “.


El siguiente tramo de la entrevista de los colegas Franco Lidner e Ivana Romero como plus pone al descubierto ciertas prácticas de algunos medios de comunicación:

“A diferencia de Kirchner, (ella) intenta venderse como una intelectual. Con Cristina, además, hubo un esfuerzo publicitario financiado por la provincia de Santa Cruz. Recuerdo que fue elegida por la revista “El Parlamentario” como senadora del año apenas había asumido en el ’97, aunque no había presentado un solo proyecto de ley. Y la provincia de Santa Cruz, justo en el mes que le dieron el premio, compró 6.000 ejemplares de la revista por 30.000 pesos”… “El Parlamentario” nunca editó esa cantidad de ejemplares en toda su historia. Es más, la orden de compra por parte de la gobernación era anterior a la publicación de la revista donde salió Cristina, así que hubo un arreglo previo.


Finalmente, el ropaje menemista de Kirchner queda al descubierto flagrantemente:


“Yo estuve políticamente con él (Kirchner) hasta el ’93 y en el ’94 me fui.
Como diputado nacional, no acepté ser constituyente porque estaba en contra de reformar la Constitución para habilitar la reelección de Menem como presidente. Y si iba como constituyente por Santa Cruz tenía que votar a favor de la reelección. Eso molestó mucho a Kirchner. Él lo apoyó fuertemente a Menem mientras le convino, o sea, mientras se discutió la privatización de YPF. La noche anterior a eso, yo lo tenía a Kirchner en una oreja y al jefe de los diputados menemistas en la otra pidiéndome por favor que votara la ley de privatización, cosa que no acepté. Ahí rompí con Kirchner”.

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