Las “reinterpretaciones” históricas de CFK 7 Ecos del Relato tergiversador
Por el Ing. Israel
Lotersztain
Master en Historia de
la Universidad Torcuato Di Tella, ex director de Investigaciones del
INTI.
Nuestra presidenta se caracteriza por, según
querramos verlo, una
reinterpretación particular de la Historia, o
por sus
enormes metidas de pata, siempre en línea con su
particular Relato de la realidad.
Aún hoy se pueden recordar sus citas malogradas
a que la batalla de Ayacucho se había dado en
Ecuador, al
Gaucho Rivero muerto en Vuelta de Obligado, a la "injustificada"
participación argentina en la Guerra del
Paraguay (cuando las tropas de
Solano Lopez habían ocupado la provincia de
Corrientes, nada menos...), entre
otras, y existen más...
El más reciente dislate que lo deja a uno
anodadado y que nos ha obsequiado Cristina Fernández de Kirchner
vino desde Rusia hace 15 días, en presencia
de Vladimir Putin, al hablar de
"los
3 millones de muertos en la batalla del Dniéper"
cuando a lo sumo fenecieron allí
300.000 personas.
En cuanto a la "batallas culturales", sin
dudas Cristina se nota es una ávida televidente de
películas yanquis -¿cómo, no éramos
Nac&Pop?- y por ignorancia nunca se enteró
que los rusos realizaron innumerables films
sobre la 2º Guerra Mundial que
se vieron y
mucho en Argentina, aunque quizás no llegaran a El Calafate o a Río
Gallegos.
De paso, le recomendaría a ella para el
microcine de Olivos “La balada del soldado”, “El 41” o “Pasaron las grullas",
todos largometrajes rusos.
Ahora, ¿qué motiva que el aniversario de la 2º
Guerra Mundial genere tanto ruido en Europa y
que sin duda repercuta sobre Cristina?
¿Por qué se recuerda justo ahora una batalla
relativamente menor (dentro de la enormidad del conflicto)
como la batalla del Dniéper? ¿Qué es lo que en
realidad se está discutiendo? En realidad, se
está debatiendo si Ucrania
debe ser una
nación realmente independiente o no, y cuál debe ser su territorio en el primer
caso.
Para ello la historia puede ayudar, pero para
ello se la debe recordar completa, y nunca sesgadamente.
Desde ya jamás se debe olvidar enorme
e indiscutible sacrificio del pueblo soviético para detener al nazismo.
Pero además, para completar tales
recuerdos:
¿Recordamos lo que Stalin hizo hasta el día
antes de la invasión nazi?
¿Recordamos que los rusos aliados de Hitler
sorpresivamente en 1939
se apoderaron de la otra mitad de Polonia no
tomada por los alemanes,
junto con los estados bálticos, Besarabia,
Moldavia, partes de Finlandia?
Por ello -y por la ocupación comunista y
tan opresora posterior a la guerra- las
naciones del Este de Europa odian tanto a los
rusos, y piden tan
masivamente estar en la NATO.
¿Debemos acaso olvidar la invitación
que hacían los comunistas de todo el mundo
entre 1939 y 1941
a los obreros de Occidente en el sentido de no
participar y sabotear una
guerra "entre los imperialistas" Alemania,
Francia y G. Bretaña, que habían acudido en ayuda de Polonia?
Hasta los comunistas judíos en Argentina (los
maestros de nuestros Heller, Filmus, entre
otros) apoyaban esta singular
visión mientras millones de otros judíos eran
asesinados en Europa por los nazis, algo que demuestro justamente
en mi tesis doctoral.
Todo cambió tan solo cuando Hitler invadió la
URSS, allí recordaron de pronto que el fascismo era el enemigo...
Por último, llama la atención la particular
apuesta geopolítica del gobierno de Cristina Kirchner, sólo
para un lado. Hoy la política exterior argentina
juega al lado de Rusia, China, Irán, Venezuela, Cuba, etc, todos ellos
“casualmente” regímenes
que en mayor o menor medida atentan contra la
plena vigencia de los derechos humanos.
Recordemos que la defensa irrestricta de los
derechos humanos es una bandera nodal del Relato K, los colegas de Carta Abierta
& cía, mientras
-bienvenido el doble discurso, el doble standard aplicado a los “amigos”- Argentina hoy se apoya internacionalmente en países de tinte autoritario.
0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal