lunes, junio 08, 2026

¿ Por qué pensar en territorialidad?

 Por Lisandro Zamorano

Las causas por las que tienen lugar un conjunto de enfrentamientos localizados se basan en el valor del espacio físico y  la lucha por su defensa o su conquista. Es por ello que se fueron dando ciertas condiciones que determinaron una puja de intereses dentro y fuera de cada comunidad, en una lógica pendular donde, el poder, es el elemento central.

  Dicho proceso fue evolucionando con distintos matices. Bien conocido es el caso de los pueblos que se desenvolvieron en un estado de ''indiferenciación territorial'' por su carácter nómade para luego pasar a ser sedentarios mediante la toma de conocimiento de la ''diferenciación territorial'', factor que implica la permanencia en una zona elegida con el fin de su mejor aprovechamiento. Posteriormente, surgió la ocupación y organización del espacio, permitiendo así un mayor desarrollo técnico tendiente a la explotación productiva y sus efectos sociales.

  No es incierto saber que cada unidad territorial en su zona de influencia puede generar los cambios del medio natural e impactar de lleno en la transformación productiva. Esto conduce a sumar un nuevo abordaje analítico a los anteriores que se conoce como ''división territorial''. Es sobre este punto donde se muestran las principales pautas y lineamientos de defensa territorial e incluso la expansión, además de las campañas de conquista sobre otras comunidades, ya sea por su dominio o la soberanía. No obstante, es necesario entender este fenómeno bajo las actuales formas del trabajo y su relación con los efectos de la cultura mercantilista; sus métodos de explotación aunque también enlazando hacia el componente militar, ya que, de hecho, lo relativo a temas de territorialidad, incluso sus ramificaciones, tiene su núcleo en este nivel.

  Ante tanto crecimiento del caos y malestar social, del conflicto por la primacía y la competencia, indagar aún mas no es una tarea menor. Claro está que debido a este difícil contexto, las posibilidades de consolidar un mayor avance del tema radican en volver a los pilares fundamentales, en particular la estrategia, dentro de un marco espacio-temporal donde, si no se regula la abstracción y la concreción, las chances de quedar involucrado, siendo asimismo ajeno, en un enfrentamiento por territorio sin la mínima noción de orden, siempre  está presente.


martes, mayo 05, 2026

Asimetrías del comercio exterior entre la República Popular China y la República Argentina (2026)

 Por Horacio Schick

Abogado

Columnista de Fernando Mauri



En el boxeo, un peso pesado no combate con un peso pluma.

I. Introducción
En términos metafóricos, la relación económica entre la República Popular China y la
República Argentina puede asemejarse a un combate desigual, en el cual un peso pesado
enfrenta a un peso pluma.
El presente informe tiene por objeto analizar las profundas asimetrías estructurales
existentes entre una potencia industrial consolidada y una economía en vías de
desarrollo, caracterizada por debilidades estructurales persistentes. En dicho marco, se
examinan los principales factores demográficos, institucionales, económicos, laborales
y comerciales que configuran una situación de desventaja sistémica para la República
Argentina.


II. Perfil demográfico e institucional
Desde una perspectiva demográfica, la República Popular China cuenta con
aproximadamente 1.400 millones de habitantes, lo que representa cerca de una quinta
parte de la población mundial, mientras que la República Argentina posee alrededor de
47 millones de habitantes, con una significativa concentración de población en áreas
urbanas con elevados niveles de vulnerabilidad social.
En el plano institucional, China se configura como un Estado milenario que, a partir de
las reformas impulsadas en 1978 por Deng Xiaoping, inició un proceso de
modernización productiva basado en la promoción de exportaciones y la atracción de
inversiones extranjeras. Este proceso derivó en un crecimiento económico sostenido,
acompañado de una reducción significativa de la pobreza y la consolidación de una
amplia clase media.
El sistema político chino se caracteriza por la ausencia de pluralismo democrático, bajo
un régimen de partido único encabezado por el Partido Comunista Chino (PCCh), el
cual ejerce un control centralizado sobre la vida política, económica y social. Está
restringida la libertad de prensa y de las redes sociales. El Presidente no es elegido por
elecciones libres sino por el Comité Central del PCCH que cuenta con 9.000 miembros
Antigua filosofía confuciana dominante facilita el disciplinamiento social
Aunque el sistema es muy eficiente productivamente, el modelo no es democrático, sino
autoritario.

Por su parte, la República Argentina, con aproximadamente dos siglos de vida
independiente, presenta un sistema republicano democrático con elecciones
ininterrumpidas desde 1983. No obstante, se observan rasgos de hiperpresidencialismo
y tensiones recurrentes entre el Poder Ejecutivo Nacional y los poderes Judicial y
Legislativo del Estado, lo que incide negativamente en el equilibrio institucional.
Existe libertad de expresión, pero periodistas y medios son agredidos verbalmente
Signos preocupantes de autoritarismo.
Corrupción estatal y corporativa relevante, con permisividad y deficiencias de órganos
de órganos de control y del Poder Judicial.


III. Sistema económico y social.
La relación económica bilateral puede caracterizarse bajo el paradigma
“centro–periferia”, en el cual China ocupa una posición dominante en la generación y
exportación de bienes con alto valor agregado.
China se ha consolidado como el principal centro industrial global y segunda economía
mundial en términos de producto bruto interno, sustentando su competitividad en
políticas activas de intervención estatal, tales como subsidios, financiamiento
preferencial, beneficios fiscales, acceso a infraestructura gratuita por el Estado.
El Instituto Australiano de Política Estratégica informa que actualmente China supera a
Estados Unidos en investigación en 66 de 74 tecnologías de vanguardia, incluyendo
inteligencia artificial, superconductores, computación cuántica y comunicaciones
ópticas. China ya fabrica aproximadamente el 70% de los vehículos eléctricos del
mundo, el 80% de los celulares, el 80% de las baterías de iones de litio y el 90% de los
drones. Aproximadamente la mitad de todos los vehículos que se vendieron en China el
año pasado eran eléctricos o híbridos: en Estados Unidos, la cifra fue del 22%.
Planificación económica con planes quinquenales de crecimiento económico que adopta
el Estado Chino y acatan el sector público y las empresas privadas.
Las empresas pagan muy bajos impuestos, posee una numerosa, exigente y disciplinada
y calificada mano de obra China, que hoy ya cuenta con 20 millones de ingenieros con
salarios muy inferiores a los argentinos medidos en dólares.
En contraste, la República Argentina presenta un patrón de desarrollo desigual, con
marcadas asimetrías sectoriales y regionales. Se evidencia un proceso de deterioro
económico sostenido desde mediados de la década de 1970, caracterizado por ciclos
recurrentes de expansión y contracción (“stop and go”), pérdida de competitividad y
estancamiento del producto per cápita.
Los últimos dos años cerraron de más de 20.000 empresas industriales y fueron despedidos más de
300.000 trabajadores, entre públicos y privados.


Los factores que explican este escenario: apertura indiscriminada de importaciones, la
caída del consumo, la baja de la rentabilidad empresarial, el aumento de las tasas de
interés y crecimiento de la morosidad.
Actualmente, desenvolvimiento económico desigual en forma letra K:
Ganadores: Energía, Minería, sector financiero y el persistente agro.
Perdedores: Industria, Comercio, construcción y turismo receptivo, que son mano de
obra intensiva.
Bifurcación geográfica, con las regiones cordillerana (minería), patagónica (energía) y
pampeana (campo) de prosperidad, mientras los conurbanos de las grandes ciudades,
en particular el AMBA, con industrias deprimidas y consumos deteriorados.
El congelamiento de la obra pública acentúa la recesión productiva y en el
congelamiento de la detonada infraestructura del país.
El atraso del tipo de cambio respecto a la inflación (TCR) es un factor distorsivo del
cuadro económico y social que incide negativamente en el ingreso masivo de productos
y manufacturas, sobre todo chinas, en condiciones de dumping, y desincentiva la
exportación de los productos nacionales.
El atraso cambiario incuba la crisis posterior: Estanflación que deprime y horada el
mercado interno y desincentiva las exportaciones y afecta a los asalariados y a las clases
medias. El productor se convierte en importador. El trabajador despedido deriva hacia
la informalidad.
Si el dólar oficial de $800 de diciembre de 2023 se ajustara estrictamente por inflación
(IPC), hoy debería valer alrededor de $2.900–$3.000 para mantener el mismo tipo de
cambio real de entonces. Conforme la inflación acumulada desde la devaluación de
diciembre de 2023 el peso hoy resulta fuertemente apreciado en términos reales. Se
denomina a esta anomalía: atraso cambiario, de triste historia en Argentina.
¿Qué consecuencias acarrea el atraso cambiario?
1. Importaciones más baratas en términos relativos
2. Exportaciones menos competitivas
3. Aumento del turismo al exterior
4. Necesidad de controles o intervenciones cambiarias
5. Expectativa de corrección futura (devaluación o salto del crawling)
El gobierno implementó 138 medidas puntuales para abrir la economía y liberalizar el
comercio exterior. La mayoría de ellas estuvieron orientadas a facilitar las
importaciones hacia el país con el objetivo oficial de aumentar la competencia y
presionar a la baja los precios, algo que desató tensiones con distintos sectores
industriales. Los efectos fueron letales para la producción y el empleo.
El gobierno nacional redujo en forma parcial o totales de aranceles, cambios en
licencias, derogación de reglamentos técnicos, la simplificación administrativa (como
cambios en medidas antidumping. El foco estuvo puesto en la desregulación y en la
apertura a productos que vienen del exterior para aumentar la competencia: 88 cambios
apuntaron a las importaciones.
El crédito para la producción tiene tasas elevadas que no se compadecen con la
decreciente rentabilidad de la inmensa mayoría de las empresas, en especial las Pymes.
Las desgravaciones impositivas como estímulo a la inversión y a la IED, solo se dirigen
a las grandes empresas principalmente multinacionales, y en sectores de alta que
invierten en sectores de alta rentabilidad, como energía y minería.
La apertura desmesurada frente a economía híperdesarrolladas como China destruye la
industria nacional y el empleo. Se inducen las importaciones asiáticas principalmente
chinas. Enorme daño social por el cierre de empresas y pérdida de empleo.
El productor se convierte en importador. El trabajador despedido a la informalidad.
La historia demostró que el TCR termina en crisis, colapso.
La Argentina se ha convertido en un país caro en dólares que inhibe el comercio
superavitario, así como aleja el turismo receptivo.
La deuda pública superó los 483.830 millones de dólares a marzo de 2026,
incrementándose un 30 por ciento desde diciembre de 2023.
El PBI de la Argentina hoy equivale al del 2011, en claro retroceso frente al aumento
demográfico.
En el plano social, los indicadores reflejan un incremento de la desigualdad, deterioro
de las condiciones de vida y reducción del tamaño de la clase media, junto con un
aumento de la pobreza, la informalidad laboral y el endeudamiento de los hogares.
En 1974 el coeficiente de Gini era igual al de Francia, hoy al de Perú.
Hay un 30% de la población (clase alta, media-alta y una parte formal de la media-baja)
que vive una realidad, y el 70% vive otra, con más inestabilidad e informalidad e
ingresos insuficientes.


IV. Régimen laboral y productividad
El mercado de trabajo en China se caracteriza por una elevada participación laboral, con
aproximadamente 770 millones de trabajadores y niveles de desempleo relativamente
bajos. El régimen laboral combina formalización contractual obligatoria con mayor
flexibilidad en materia de desvinculación, bajo una fuerte intervención estatal orientada
a garantizar la estabilidad social.
Jornada laboral: Legalmente son 40 horas semanales (8 horas diarias). En sectores
tecnológicos e industriales persiste la cultura del "996" (trabajar de 9 a.m. a 9 p.m., 6
días a la semana), a pesar de que el Tribunal Supremo chino lo declaró ilegal en años
recientes.

Se requiere indemnización para despedir pero los motivos de despido justificado (como
bajo rendimiento tras capacitación) están más codificados y son más fáciles de ejecutar
para las empresas que en el sistema judicial argentino.
El Estado actúa como mediador principal, priorizando la estabilidad social y el
crecimiento económico sobre el derecho de asociación independiente.
No existe un salario mínimo nacional único. Ciudades como Shanghái o Beijing tienen
mínimos que superan los 350-400 USD, superando en términos nominales a la base
argentina. China ha dejado de ser una fuente de "mano de obra barata"; extrema para
enfocarse en manufactura de mayor valor agregado.
Altas tasas de empleo con salarios bajos en dólares y alta productividad.
Asimismo, China presenta elevados niveles de productividad, sustentados en la
disponibilidad de capital humano calificado —incluyendo 20 millones de ingenieros—
y en una estructura productiva intensiva en tecnología.
En la República Argentina, la fuerza laboral oscila entre 23–24 millones de
trabajadores, de los cuales solo 6.000.000 son empleados formales. Están ocupados:
21–22 millones. Desempleo: 6–8% (variable).
Se evidencia una elevada tasa de informalidad (40/50%) con una proporción
significativa de trabajadores no registrados. Si bien el marco normativo, basado en la
Ley de Contrato de Trabajo, históricamente ha brindado protección frente al despido
arbitrario, recientes modificaciones normativas han implicado una reducción de tales
garantías.
La productividad laboral se ve afectada por la insuficiente inversión, la inestabilidad
macroeconómica y el deterioro del sistema educativo.
Los salarios del sector formal son altos en dólares pero con bajo poder adquisitivo y
disponibilidad luego de que el trabajador, la clase media pague: alquileres, servicios
fijos de luz, agua, expensas que se incrementan mensualmente.
Argentina hoy es un país caro en dólares y por ello de muy baja competitividad.


V. Modelo sindical
En China, el sistema sindical se encuentra integrado al aparato estatal, siendo la
Federación Nacional de Sindicatos de China (ACFTU) la única organización reconocida
legalmente. No existe pluralismo sindical ni autonomía organizativa, y su función
principal radica en la preservación de la estabilidad social.
El sindicato no es un actor autónomo frente al empleador o el Estado, sino parte del
mismo sistema de gobernanza.
En la República Argentina, el modelo sindical se estructura sobre la base de la libertad
sindical con unicidad promocionada, permitiendo la coexistencia de múltiples
organizaciones, aunque con reconocimiento preferencial de una por actividad. El
sistema se caracteriza por una fuerte tradición de negociación colectiva y
reconocimiento constitucional del derecho de huelga, aunque con fuertes limitaciones
recientes.
Sindicatos: Autonomía relativa respecto del Estado, según la época, aunque con
regulación intensa. Función central: defensa y promoción de intereses laborales, aunque
con deformaciones por excesivas concesiones a los gobiernos de turno e intereses de la
dirigencia que no siempre coincide con las bases obreras.
Financiamiento mixto: Cuotas sindicales, obras sociales (claves en el poder sindical).
Alta capacidad económica y organizativa, hoy muy disminuida.


VI. Comercio exterior y asimetrías estructurales
La relación comercial entre ambos países presenta un carácter marcadamente
asimétrico. China exporta bienes industriales y tecnológicos de alto valor agregado,
mientras que la Argentina concentra sus exportaciones en productos primarios y de bajo
nivel de procesamiento (Commodities vs manufacturas).
Este patrón genera un déficit comercial estructural, dependencia tecnológica y
desplazamiento de la producción industrial local. Asimismo, la apertura económica sin
mecanismos adecuados de protección expone a la industria nacional a una competencia
desigual, con efectos negativos sobre el empleo y el entramado productivo.


VII. Régimen fiscal comparado
China implementa un sistema tributario orientado a la promoción del desarrollo
económico, con incentivos específicos para sectores estratégicos, tasas reducidas para
actividades tecnológicas y políticas activas de estímulo a las exportaciones.
Impuesto a las Ganancias (Corporativo): Tasa General 25%
Sectores Especiales 15% para empresas de alta tecnología y sectores incentivados.
PyMEs Tasas reducidas (pueden llegar al 5% - 20% según el nivel de ingreso).
Impuesto al Valor Agregado (IVA): Utiliza un sistema de tasas múltiples:
13%: Tasa estándar (manufactura, importaciones).
9%: Transporte, construcción y servicios agrícolas.
6%: Servicios financieros y modernos.
Por el contrario, la República Argentina presenta una estructura tributaria compleja y de
elevada presión fiscal, con superposición de tributos en distintos niveles de gobierno y
la aplicación de derechos de exportación (DEX) lo cual incide negativamente sobre la
competitividad.
Impuesto a las ganancias: Escala progresiva (25%, 30% y 35%)
Sectores especiales: Beneficios específicos vía regímenes de promoción (ej. Economía
del Conocimiento).
PyMEs: sujetas a la escala progresiva según su ganancia neta.
Impuesto al Valor Agregado (IVA)

Argentina: Mantiene una tasa general del 21%, con alícuotas reducidas (10,5%) para
ciertos bienes de capital y alimentos, y tasas elevadas (27%) para servicios públicos.
Exportaciones: Argentina aplica impuestos a las exportaciones agropecuarias e
industriales. Aplica derechos de exportación DEX ("retenciones")
VIII. Intervención estatal y desarrollo industrial
El Estado chino desempeña un rol central en la planificación económica, promoviendo
el desarrollo industrial mediante subsidios, financiamiento y políticas activas de
atracción de inversiones. Este modelo ha permitido consolidar un proceso de
industrialización sostenido.
En la República Argentina, en cambio, se observa la ausencia de una estrategia integral
de desarrollo productivo, junto con restricciones al financiamiento, incentivos limitados
y políticas macroeconómicas que afectan la competitividad, tales como el atraso
cambiario.
Estas condiciones favorecen procesos de desindustrialización, aumento de
importaciones y deterioro del empleo.


IX. Conclusión
Descripción del comercio Chino-argentino
a) Estructura del comercio bilateral
China es uno de los principales socios comerciales de Argentina.
Patrón típico:
 Exportaciones argentinas: primarias o con bajo valor agregado (soja,
harina y aceite de soja, carne vacuna, litio).
 Importaciones desde China: bienes industriales y tecnológicos
(maquinaria, electrónica, insumos intermedios, bienes de capital, automotores).
Intercambio interindustrial asimétrico (commodities vs manufacturas).
b) Consecuencias macroeconómicas
b.1 Balanza comercial
Argentina tiene déficit comercial con China con los siguientes efectos:
 Presión sobre reservas internacionales.
 Mayor necesidad de financiamiento externo.
 Dependencia de mecanismos compensatorios (ej. swap de monedas).
El swap vigente con el Banco Popular de China ha sido utilizado como respaldo de
reservas por el Banco Central de la República Argentina.
c) Restricción externa
El vínculo con China no elimina la restricción externa estructural argentina, porque:
 Exporta productos de bajo contenido tecnológico.
 Importa bienes de alto valor agregado.
Se mantiene la clásica relación centro–periferia en términos de estructura productiva.
d). Consecuencias productivas
Impactos positivos
 Demanda sostenida para el complejo sojero.
 Mercado relevante para carne y economías regionales.
 Financiamiento de infraestructura (represas, energía, transporte).
 Inversión en litio y energía.


Impactos negativos
 Desindustrialización por competencia con manufacturas chinas.
 Dependencia tecnológica.
 Baja integración local en proyectos financiados por capital chino.
e) Consecuencias estratégicas y geopolíticas
China es actor central del bloque ampliado de los BRICS.
China participa en sectores estratégicos:
 Energía nuclear.
 Telecomunicaciones (5G).
 Litio (recurso crítico en la transición energética).
f) Riesgos estructurales
 Primarización exportadora.
 Vulnerabilidad a decisiones de política comercial china.
 Falta de transferencia tecnológica significativa.
 Concentración de exportaciones en pocos productos.
g) Síntesis técnica
El vínculo con China:
 En el corto plazo permite sostener las exportaciones.
 No resuelve por sí mismo el problema estructural argentino. Lo agrava.
 Puede profundizar la dependencia
 China, es una economía de escala con muy alto desarrollo tecnológico.
Sus empresas cuentan con subsidios y beneficios del Estado, créditos blandos, muy
bajos impuestos y mano de obra calificada con salarios reales muy inferiores a los
argentinos.
 Desigual intercambio comercial que determina el cierre de
establecimientos industriales, por imposibilidad de competir en estas condiciones.

i) Conclusión estratégica: El problema argentino no es comerciar con China.
El problema es hacerlo sin:
 Política industrial sostenida.
 Estrategia de agregación de valor.
 Integración tecnológica.
 Empresas nacionales de escala.
 Gradualidad en el comercio con China a los efectos de erradicar el
dumping actual.
 Con reducción de aranceles e impuestos abruptos, sin un paulatino
proceso de reconversión.
 Créditos para la producción a tasas accesibles para la producción.
 Debe revertirse la política de apreciación del peso o atraso cambiario
respecto de la inflación.

Del análisis efectuado se desprende que la relación entre la República Popular
China y la República Argentina se inscribe en una lógica estructural desigual, en la
cual la primera consolida su posición como potencia industrial exportadora,
mientras que la segunda permanece en una posición periférica basada en la
exportación de recursos naturales.
Dicha asimetría no solo se traduce en desequilibrios comerciales, sino también en
impactos negativos sobre la estructura productiva, el empleo y el desarrollo
económico argentino, configurando un escenario que plantea desafíos sustanciales
en materia de política económica, industrial y laboral.

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martes, abril 28, 2026

“No elegimos ganadores”

Por Hernán Neyra

Economista

Docente universitario



El presidente Milei se preguntó ayer en la Fundación Libertad: “¿Qué es lo que están pretendiendo hacer? Nosotros somos liberales y no decidimos a dedo qué sector gana y qué sector pierde. No elegimos ganadores.Nos dedicamos a nivelar la cancha y a correr del medio al mega parásito de la economía que es el Estado”.

Simultáneamente, Luis “Toto” Caputo decía en la ExpoEFI que habría nuevos anuncios de inversiones en el marco del RIGI por unos U$S40.000 millones y ya hay promesas de hasta U$100.000 millones en Vaca Muerta.
Es curioso, porque el RIGI tiene pisos de inversión (se beneficia a los grandes) y sectores exclusivos (petróleo y gas, forestoindustria, turismo, infraestructura, minería, tecnología, siderurgia, energía).
¿No es esa la forma de elegir ganadores? ¿No es esa la forma de desnivelar la cancha en favor de unos y no para todos?

De todas formas, habría que ver si los liberales (suponemos que Milei no cree que Georgia Meloni sea comunista) hacen lo mismo que él. Curiosamente, Milei firmó en Roma, en junio del año pasado el Plan de Acción Italia-Argentina para favorecer nuevas inversiones italianas promoviendo el RIGI (que implica subsidios por baja de impuestos). Y la misma Meloni subsidia con tasas del 0,321% la internacionalización de empresas italianas, con América Latina como zona prioritaria junto con la India. 
A su vez, interviene activamente en la protección de la acción de oro sobre Pirelli, por ejemplo, o interviene diplomáticamente en defensa de Stellantis, el Estado posee aproximadamente un tercio de las acciones de Leonardo (industria aeroespacial y defensa) o un tercio de ENI (petróleo, e inversora en Argentina). 

No parece que los liberales crean semejante pavada enunciada por nuestro llíer. O al menos no son tan tontos de decir semejante cosa en público. Claro… salvo el nuestro. Es cada vez más difícil tomar en serio las palabras presidenciales cuando, o bien no sabe lo que firma, o, bien no entiende lo que firma, o, lo que sería peor, ni le importa lo que le hacen firmar.

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miércoles, marzo 04, 2026

Audio de CONSTRUCCION PLURAL del 030326

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lunes, marzo 02, 2026

Milei necesita un kirchnerismo vivo

 Por Carlos FARA

Consultor político con más de 200 campañas electorales en Latam.

Ex presidente de ALaCoP (Asociación Latinoamericana de Consultores Políticos)

Columnista de CONSTRUCCION PLURAL


En el inicio de sesiones extraordinarias, el presidente Milei lo que hizo fue, básicamente, tratar de recordarle a la sociedad cuál es la puja ideológica principal en la Argentina, entre kirchnerismo y antikirchnerismo. Frente a un kirchnerismo que se está desdibujando, con mucho conflicto interno, sin capacidad estratégica, con Cristina presa, está claro que lo necesita vivo para poder tener un retador claro en la elección presidencial del año que viene. 
Esto es lo que lo llevó a no tener, digamos, ningún gran anuncio por hacer, a que recurriera al show y a la confrontación, porque es lo único que le sirve.

De las grandes reformas esperables no habló casi, no dejó ningún gran título. Por eso frente a la ausencia de una gran novedad puso el énfasis en la confrontación. 
Eso es lo que pasó ayer que es políticamente intrascendente. 
Por supuesto lo que hay que mirar más importante es en otro lado.

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Milei/Apertura sesiones ordinarias

 Por Javier Correa

Director de AD HOC

Columnista de CONSTRUCCION PLURAL 


Ganan las formas, no el fondo. Quizás tenga que ver con la necesidad que tiene el presidente y este Gobierno de llamar la atención. Mientras más se habla de esto (formas) menos de temas relevantes (fondo). Hay algo de 2024 ahí. 

Sin embargo, detectamos un cambio importante. Los malos no son TODOS en el Congreso. 
MILEi puntualizó entre quienes esteban a su izquierda. Eligió un sector. Nada creativo, pero quizás a la hora de construir mayorías legislativas sea bastante más inteligente. 

Propone un contexto de debate sin argumentación. La idea de la chicana disruptiva es que la posiciones sean Afectivas, es decir, estás conmigo porque soy yo, no por lo que hago y lo que digo. 

Un discurso que luego de analizar el show, será bastante olvidable.

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jueves, febrero 19, 2026

Audio de CONSTRUCCION PLURAL del 180226

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martes, febrero 10, 2026

Categorizando la guerra actual

 Por Lisandro Zamorano



Nuevamente, en el marco de los conflictos militares que tienen lugar alrededor del mundo, el centro de la cuestión está en los modos de la guerra convencional y no convencional. En particular, el equipamiento y técnicas que son empleadas en el campo de batalla. Empezando por los tipos de combate de frente cerrado y abierto, ataques a infraestructuras, además de la incidencia de las condiciones geográficas, recursos disponibles, facilidades portuarias, aeródromos, tipo de vegetación, obstáculos materiales y longitud de las líneas de comunicaciones.

Asimismo, estamos en condiciones de establecer otro factor influyente en el tema: la competencia por recursos críticos, entre los cuales destaca el litio y la minería, donde  Argentina tiene peso. 

El resultado implica una disputa multisectorial de intereses muy marcada que puede aumentar su intensidad en la medida que las demandas no sean cumplidas, ya sea en el caso del alcance de los recursos o bien adentrándose en el formato de una nueva gama de confrontaciones, con actores estatales y no estatales presentes. Esta lógica conduce a tener que entender el fenómeno como un todo de sucesos y procesos interconectados y no tomándolo aisladamente en partes para querer encontrar alguna conclusión de mayor importancia.

Pese a la incertidumbre respecto de otra faceta no pero si complementaria de las guerras actuales (la guerra cognitiva, encaminada a ser de alta efectividad y un baluarte de los subsiguientes conflictos militares a gran escala, mediante los sistemas neurotecnológicos con el poder de inmovilizar al enemigo o alterar sus patrones de acción y movimientos en el campo de batalla), la infantería sigue siendo predominante junto a los tanques, vehículos blindados de combate, sistemas de artillería, lanzacohetes múltiples, unidades de defensa aérea, aviones, helicópteros, drones tácticos y operativos, misiles de crucero, buques o lanchas, submarinos, camiones cisterna y unidades de equipo especial.

Sin embargo, vale la pena volver a detenerse en el elemento cognitivo de las guerras. Más allá que se trata de algo de carácter reciente, como se expresó anteriormente—y muy poco presente en la esfera de los medios de comunicación— cuenta con datos relevantes para interpretarlo mejor. Además de su principal eje, que es el de formar armas tecnológicas, capaces de combinar tecnología con factores puramente humanos para así volcarlos al campo de batalla, existen también otros rasgos que se deben tener presentes. Biotecnología, nanotecnología, tecnología de la información y ciencias cognitivas, sumado a la hoy bien conocida IA, crearon un producto más elaborado: una compacta quinta columna, donde cualquier persona, sin saberlo, se comporta de acuerdo con algunos de los patrones de estas herramientas.

En segundo lugar, la preeminencia del componente humano, conocido en este tan obscuro contexto como ‘’la esfera de interés en donde las estrategias y operaciones son designadas e implementadas dado que, apuntando hacia las capacidades cognitivas de individuos o comunidades con un conjunto de técnicas específicas, influenciar su percepción y sabotear su capacidad deductiva y de razonamiento, por ello ganando control sobre sus propias decisiones, percepciones y conductas esperadas en cuanto a conseguir así los efectos deseados’’.

 En definitiva, prevalece la competencia por dominar todas las dimensiones de lucha, combinarlas inteligentemente en el campo de batalla y agudizarlas con acierto en las formas que sean más adecuadas en la situación dada. Prevalece, también, el orden social post pandémico en un momento de mayor desarrollo tecnológico. El desafío está en el ser individual y colectivo en simultáneo. Las cartas de este amplio entramado probablemente ya están servidas para jugarlas en tiempo y forma.