jueves, abril 15, 2021

Los olvidos de Alberto Fernández

 Por Ing Edgardo Carranza - secretario de ADEPAUT


Anoche, el presidente Alberto Fenández volvió a dirigirse al país, sin embargo, su lista de omisiones es amplia. No dijo que su gobierno no administró bien la cuarentena. No encaró una ola de testeos como correspondía. No admitió que no gestionó bien la compra de vacunas (se dice que actuaron "gestores" locales que prometían vacunas), Vladimir Putin (20 millones de Sputik V para diciembre 2020) les dio la espalda y se quedaron sin interlocutor. 

Mientras la segunda ola azotaba Europa acá no previeron nada. Arreglaron millonarios subsidios al transporte sin exigir duplicar las frecuencias. No pusieron más trenes en hora pico. Carnaval fue una boda ¿por qué no sacó a las tropas federales en el AMBA en ese momento? Otro tanta Semana Santa. Por qué no vacunó a los maestros en vez de los "chicos" de La Cámpora? Por qué no prohibió las manifestaciones en CABA que coparon la 9 de Julio todo el verano? Si se sabia que la ola llegaba con todo y las previsiones ya eran catastróficas?
Ahora, AF totalmente desgastado se hace el valiente para proteger a Kicillof.




lunes, abril 12, 2021

La muerte no deberia provocar indultos

 Por Fernando Mauri



Asumamos la incorrección política, una vez más. Y no por moda o contracultura.
Por honestidad intelectual.

Por esta horas no hay político y periodista que no destaque cualidades de un
colega fallecido ayer de Covid a los 73 años.

Sin embargo, el tal MV promovió el embrutecimiento y la cosificación, horadó esta
hermosa profesión y se corrompió casi a diario.

A tal punto fue así, que facturó muy bien en la Grieta.
Ya hemos dicho más de una vez que a nuestro juicio la polarización es negocio
para políticos y periodistas. Por algo no se cierra. Va mucho más allá de lo
ideológico.  

Y el caso de los Viale, padre e hijo, patentiza ello. Ambos se repartieron
tan bien el negocio que uno operaba para un lado y otro para el otro.
Dos apuestas, dos ventanillas. Uno pagado por el oficialismo,
el otro por la oposición.


La muerte es penosa, cualquier persona aún la más detestable debe
poseer alguna virtud. No se trata tampoco de salir a #matar# al que se fue.
Pero creemos que la desaparición física no debería generar un coro acomodaticio
de indultos a quien no se lo merece.

domingo, abril 11, 2021

De restricciones, castigos y recompensas.

 Por el investigador  Lisandro Zamorano 

Columnista radial de Construcción plural


 Huston Smith, en su libro #Las religiones del mundo#, acierta a nuestro juicio con bastante proximidad algo que hoy está ligado con las consecuencias y los modos de todas las restricciones producto de la actual crisis sanitaria que se vive a escala mundial. Smith, refiriéndose al confucianismo chino en un extenso análisis (el confucianismo recordemos es un milenario sistema de creencias de origen oriental que hasta ahora sigue estando presente) se detiene para detallar la cuestión de la cohesión social, subrayando las ideas de quienes eran conocidos como realistas.
Resulta esclarecedor en demasía porque, el método de los realistas mencionado a continuación está basado en dos ejes que están conectados con la actualidad. 
Primero, con el uso de la fuerza para encausar un propósito, y, luego, con la implantación de un sistema de ‘’castigos y recompensas’’, algo que está cerca, en cierto sentido, de lo que se conoce como Sociedad de control.  Se trata de aquella sociedad en la cual los mecanismos de dominio se vuelven aún más inmanentes al campo social, y se distribuyen completamente por los cerebros y los cuerpos de los ciudadanos, de modo tal que las personas interiorizan cada vez más las conductas de integración y exclusión social adecuadas para este dominio. 
El poder se ejerce a través de maquinarias que organizan directamente los cerebros (en los sistemas de comunicación) y los cuerpos (en los sistemas de asistencia social, las actividades controladas), con el propósito de llevarlos a un estado autónomo de alienación. Se intensifican las maneras que antes eran efectivas para disciplinar y se extienden mucho más allá de los lugares estructurados. 
Desde ya que en el mapa las sociedades no son idénticas, pero sostenemos que, desde el comienzo de la pandemia, en la mayoría de ellas, ha aparecido un elemento que debe entenderse como una ‘’brecha’’ creciente entre los poderes hegemónicos y contra hegemónicos.
Smith explica lo siguiente:  "Dado que la respuesta de la iluminación al problema de la coherencia humana no ha podido justificarse, es con mayor interés que el de un anticuario cómo deben estudiarse las opciones que proponía la antigua China. Una de ellas fue presentada por los realistas. ¿Qué hacer cuando la gente no se comporta bien? Pegarles. Es la respuesta clásica a una pregunta clásica. Lo que la gente comprende mejor es la fuerza. Cuando los individuos emergen de las crisálidas de la tradición y comienzan a regir sus vidas por la razón, la atracción de la pasión, y el interés propio es tan fuerte que sólo la amenaza de represión seria los mantendrá a raya. Se diga lo que se diga de la razón y la moralidad, la fuerza bruta es lo que prevalece. Debe haber leyes que señalen con claridad qué está permitido y lo qué está prohibido, y las penas por violarlas deben ser tales que nadie se atreva a transgredirlas". 
En suma, sostiene, la respuesta de los realistas al problema del orden social era instituir leyes que duelan.
 
Y prosigue, de forma aún más precisa, para seguir remarcando aspectos que están vigentes. Smith indica que ''la aplicación de la filosofía de los realistas se llevó a cabo mediante un complicado mecanismo de ''castigos y recompensas''. Los que hacían lo que el Estado ordenaba debían ser recompensados, los que no, debían ser castigados. La lista de leyes debía ser obviamente larga y detallada.'' 
Recordemos que Han Fei Tzu, el principal portavoz de los realistas, señaló en su momento que "si una ley es demasiado concisa, la gente del pueblo discutirá sus intenciones. Un gobernador iluminado, cuando formula sus leyes, se cuida de que todas las contingencias estén cubiertas de forma detallada.''  
El autor agrega que, no sólo los requisitos de la ley deben ser explícitos, también deben serlo los castigos por infracciones, que deben ser fuertes. 
''Los idealistas, continuó diciendo Han Fei Tzu, siempre nos dicen que los castigos deben ser leves, pero esa es la manera de crear la confusión y la ruina. El objetivo de la recompensa es fomentar, el del castigo, impedir. Si las recompensas son altas, lo que el gobernador desea se hará con celeridad, si los castigos son fuertes, lo que no desea se impedirá con rapidez".