martes, mayo 05, 2026

Asimetrías del comercio exterior entre la República Popular China y la República Argentina (2026)

 Por Horacio Schick

Abogado

Columnista de Fernando Mauri



En el boxeo, un peso pesado no combate con un peso pluma.

I. Introducción
En términos metafóricos, la relación económica entre la República Popular China y la
República Argentina puede asemejarse a un combate desigual, en el cual un peso pesado
enfrenta a un peso pluma.
El presente informe tiene por objeto analizar las profundas asimetrías estructurales
existentes entre una potencia industrial consolidada y una economía en vías de
desarrollo, caracterizada por debilidades estructurales persistentes. En dicho marco, se
examinan los principales factores demográficos, institucionales, económicos, laborales
y comerciales que configuran una situación de desventaja sistémica para la República
Argentina.


II. Perfil demográfico e institucional
Desde una perspectiva demográfica, la República Popular China cuenta con
aproximadamente 1.400 millones de habitantes, lo que representa cerca de una quinta
parte de la población mundial, mientras que la República Argentina posee alrededor de
47 millones de habitantes, con una significativa concentración de población en áreas
urbanas con elevados niveles de vulnerabilidad social.
En el plano institucional, China se configura como un Estado milenario que, a partir de
las reformas impulsadas en 1978 por Deng Xiaoping, inició un proceso de
modernización productiva basado en la promoción de exportaciones y la atracción de
inversiones extranjeras. Este proceso derivó en un crecimiento económico sostenido,
acompañado de una reducción significativa de la pobreza y la consolidación de una
amplia clase media.
El sistema político chino se caracteriza por la ausencia de pluralismo democrático, bajo
un régimen de partido único encabezado por el Partido Comunista Chino (PCCh), el
cual ejerce un control centralizado sobre la vida política, económica y social. Está
restringida la libertad de prensa y de las redes sociales. El Presidente no es elegido por
elecciones libres sino por el Comité Central del PCCH que cuenta con 9.000 miembros
Antigua filosofía confuciana dominante facilita el disciplinamiento social
Aunque el sistema es muy eficiente productivamente, el modelo no es democrático, sino
autoritario.

Por su parte, la República Argentina, con aproximadamente dos siglos de vida
independiente, presenta un sistema republicano democrático con elecciones
ininterrumpidas desde 1983. No obstante, se observan rasgos de hiperpresidencialismo
y tensiones recurrentes entre el Poder Ejecutivo Nacional y los poderes Judicial y
Legislativo del Estado, lo que incide negativamente en el equilibrio institucional.
Existe libertad de expresión, pero periodistas y medios son agredidos verbalmente
Signos preocupantes de autoritarismo.
Corrupción estatal y corporativa relevante, con permisividad y deficiencias de órganos
de órganos de control y del Poder Judicial.


III. Sistema económico y social.
La relación económica bilateral puede caracterizarse bajo el paradigma
“centro–periferia”, en el cual China ocupa una posición dominante en la generación y
exportación de bienes con alto valor agregado.
China se ha consolidado como el principal centro industrial global y segunda economía
mundial en términos de producto bruto interno, sustentando su competitividad en
políticas activas de intervención estatal, tales como subsidios, financiamiento
preferencial, beneficios fiscales, acceso a infraestructura gratuita por el Estado.
El Instituto Australiano de Política Estratégica informa que actualmente China supera a
Estados Unidos en investigación en 66 de 74 tecnologías de vanguardia, incluyendo
inteligencia artificial, superconductores, computación cuántica y comunicaciones
ópticas. China ya fabrica aproximadamente el 70% de los vehículos eléctricos del
mundo, el 80% de los celulares, el 80% de las baterías de iones de litio y el 90% de los
drones. Aproximadamente la mitad de todos los vehículos que se vendieron en China el
año pasado eran eléctricos o híbridos: en Estados Unidos, la cifra fue del 22%.
Planificación económica con planes quinquenales de crecimiento económico que adopta
el Estado Chino y acatan el sector público y las empresas privadas.
Las empresas pagan muy bajos impuestos, posee una numerosa, exigente y disciplinada
y calificada mano de obra China, que hoy ya cuenta con 20 millones de ingenieros con
salarios muy inferiores a los argentinos medidos en dólares.
En contraste, la República Argentina presenta un patrón de desarrollo desigual, con
marcadas asimetrías sectoriales y regionales. Se evidencia un proceso de deterioro
económico sostenido desde mediados de la década de 1970, caracterizado por ciclos
recurrentes de expansión y contracción (“stop and go”), pérdida de competitividad y
estancamiento del producto per cápita.
Los últimos dos años cerraron de más de 20.000 empresas industriales y fueron despedidos más de
300.000 trabajadores, entre públicos y privados.


Los factores que explican este escenario: apertura indiscriminada de importaciones, la
caída del consumo, la baja de la rentabilidad empresarial, el aumento de las tasas de
interés y crecimiento de la morosidad.
Actualmente, desenvolvimiento económico desigual en forma letra K:
Ganadores: Energía, Minería, sector financiero y el persistente agro.
Perdedores: Industria, Comercio, construcción y turismo receptivo, que son mano de
obra intensiva.
Bifurcación geográfica, con las regiones cordillerana (minería), patagónica (energía) y
pampeana (campo) de prosperidad, mientras los conurbanos de las grandes ciudades,
en particular el AMBA, con industrias deprimidas y consumos deteriorados.
El congelamiento de la obra pública acentúa la recesión productiva y en el
congelamiento de la detonada infraestructura del país.
El atraso del tipo de cambio respecto a la inflación (TCR) es un factor distorsivo del
cuadro económico y social que incide negativamente en el ingreso masivo de productos
y manufacturas, sobre todo chinas, en condiciones de dumping, y desincentiva la
exportación de los productos nacionales.
El atraso cambiario incuba la crisis posterior: Estanflación que deprime y horada el
mercado interno y desincentiva las exportaciones y afecta a los asalariados y a las clases
medias. El productor se convierte en importador. El trabajador despedido deriva hacia
la informalidad.
Si el dólar oficial de $800 de diciembre de 2023 se ajustara estrictamente por inflación
(IPC), hoy debería valer alrededor de $2.900–$3.000 para mantener el mismo tipo de
cambio real de entonces. Conforme la inflación acumulada desde la devaluación de
diciembre de 2023 el peso hoy resulta fuertemente apreciado en términos reales. Se
denomina a esta anomalía: atraso cambiario, de triste historia en Argentina.
¿Qué consecuencias acarrea el atraso cambiario?
1. Importaciones más baratas en términos relativos
2. Exportaciones menos competitivas
3. Aumento del turismo al exterior
4. Necesidad de controles o intervenciones cambiarias
5. Expectativa de corrección futura (devaluación o salto del crawling)
El gobierno implementó 138 medidas puntuales para abrir la economía y liberalizar el
comercio exterior. La mayoría de ellas estuvieron orientadas a facilitar las
importaciones hacia el país con el objetivo oficial de aumentar la competencia y
presionar a la baja los precios, algo que desató tensiones con distintos sectores
industriales. Los efectos fueron letales para la producción y el empleo.
El gobierno nacional redujo en forma parcial o totales de aranceles, cambios en
licencias, derogación de reglamentos técnicos, la simplificación administrativa (como
cambios en medidas antidumping. El foco estuvo puesto en la desregulación y en la
apertura a productos que vienen del exterior para aumentar la competencia: 88 cambios
apuntaron a las importaciones.
El crédito para la producción tiene tasas elevadas que no se compadecen con la
decreciente rentabilidad de la inmensa mayoría de las empresas, en especial las Pymes.
Las desgravaciones impositivas como estímulo a la inversión y a la IED, solo se dirigen
a las grandes empresas principalmente multinacionales, y en sectores de alta que
invierten en sectores de alta rentabilidad, como energía y minería.
La apertura desmesurada frente a economía híperdesarrolladas como China destruye la
industria nacional y el empleo. Se inducen las importaciones asiáticas principalmente
chinas. Enorme daño social por el cierre de empresas y pérdida de empleo.
El productor se convierte en importador. El trabajador despedido a la informalidad.
La historia demostró que el TCR termina en crisis, colapso.
La Argentina se ha convertido en un país caro en dólares que inhibe el comercio
superavitario, así como aleja el turismo receptivo.
La deuda pública superó los 483.830 millones de dólares a marzo de 2026,
incrementándose un 30 por ciento desde diciembre de 2023.
El PBI de la Argentina hoy equivale al del 2011, en claro retroceso frente al aumento
demográfico.
En el plano social, los indicadores reflejan un incremento de la desigualdad, deterioro
de las condiciones de vida y reducción del tamaño de la clase media, junto con un
aumento de la pobreza, la informalidad laboral y el endeudamiento de los hogares.
En 1974 el coeficiente de Gini era igual al de Francia, hoy al de Perú.
Hay un 30% de la población (clase alta, media-alta y una parte formal de la media-baja)
que vive una realidad, y el 70% vive otra, con más inestabilidad e informalidad e
ingresos insuficientes.


IV. Régimen laboral y productividad
El mercado de trabajo en China se caracteriza por una elevada participación laboral, con
aproximadamente 770 millones de trabajadores y niveles de desempleo relativamente
bajos. El régimen laboral combina formalización contractual obligatoria con mayor
flexibilidad en materia de desvinculación, bajo una fuerte intervención estatal orientada
a garantizar la estabilidad social.
Jornada laboral: Legalmente son 40 horas semanales (8 horas diarias). En sectores
tecnológicos e industriales persiste la cultura del "996" (trabajar de 9 a.m. a 9 p.m., 6
días a la semana), a pesar de que el Tribunal Supremo chino lo declaró ilegal en años
recientes.

Se requiere indemnización para despedir pero los motivos de despido justificado (como
bajo rendimiento tras capacitación) están más codificados y son más fáciles de ejecutar
para las empresas que en el sistema judicial argentino.
El Estado actúa como mediador principal, priorizando la estabilidad social y el
crecimiento económico sobre el derecho de asociación independiente.
No existe un salario mínimo nacional único. Ciudades como Shanghái o Beijing tienen
mínimos que superan los 350-400 USD, superando en términos nominales a la base
argentina. China ha dejado de ser una fuente de "mano de obra barata"; extrema para
enfocarse en manufactura de mayor valor agregado.
Altas tasas de empleo con salarios bajos en dólares y alta productividad.
Asimismo, China presenta elevados niveles de productividad, sustentados en la
disponibilidad de capital humano calificado —incluyendo 20 millones de ingenieros—
y en una estructura productiva intensiva en tecnología.
En la República Argentina, la fuerza laboral oscila entre 23–24 millones de
trabajadores, de los cuales solo 6.000.000 son empleados formales. Están ocupados:
21–22 millones. Desempleo: 6–8% (variable).
Se evidencia una elevada tasa de informalidad (40/50%) con una proporción
significativa de trabajadores no registrados. Si bien el marco normativo, basado en la
Ley de Contrato de Trabajo, históricamente ha brindado protección frente al despido
arbitrario, recientes modificaciones normativas han implicado una reducción de tales
garantías.
La productividad laboral se ve afectada por la insuficiente inversión, la inestabilidad
macroeconómica y el deterioro del sistema educativo.
Los salarios del sector formal son altos en dólares pero con bajo poder adquisitivo y
disponibilidad luego de que el trabajador, la clase media pague: alquileres, servicios
fijos de luz, agua, expensas que se incrementan mensualmente.
Argentina hoy es un país caro en dólares y por ello de muy baja competitividad.


V. Modelo sindical
En China, el sistema sindical se encuentra integrado al aparato estatal, siendo la
Federación Nacional de Sindicatos de China (ACFTU) la única organización reconocida
legalmente. No existe pluralismo sindical ni autonomía organizativa, y su función
principal radica en la preservación de la estabilidad social.
El sindicato no es un actor autónomo frente al empleador o el Estado, sino parte del
mismo sistema de gobernanza.
En la República Argentina, el modelo sindical se estructura sobre la base de la libertad
sindical con unicidad promocionada, permitiendo la coexistencia de múltiples
organizaciones, aunque con reconocimiento preferencial de una por actividad. El
sistema se caracteriza por una fuerte tradición de negociación colectiva y
reconocimiento constitucional del derecho de huelga, aunque con fuertes limitaciones
recientes.
Sindicatos: Autonomía relativa respecto del Estado, según la época, aunque con
regulación intensa. Función central: defensa y promoción de intereses laborales, aunque
con deformaciones por excesivas concesiones a los gobiernos de turno e intereses de la
dirigencia que no siempre coincide con las bases obreras.
Financiamiento mixto: Cuotas sindicales, obras sociales (claves en el poder sindical).
Alta capacidad económica y organizativa, hoy muy disminuida.


VI. Comercio exterior y asimetrías estructurales
La relación comercial entre ambos países presenta un carácter marcadamente
asimétrico. China exporta bienes industriales y tecnológicos de alto valor agregado,
mientras que la Argentina concentra sus exportaciones en productos primarios y de bajo
nivel de procesamiento (Commodities vs manufacturas).
Este patrón genera un déficit comercial estructural, dependencia tecnológica y
desplazamiento de la producción industrial local. Asimismo, la apertura económica sin
mecanismos adecuados de protección expone a la industria nacional a una competencia
desigual, con efectos negativos sobre el empleo y el entramado productivo.


VII. Régimen fiscal comparado
China implementa un sistema tributario orientado a la promoción del desarrollo
económico, con incentivos específicos para sectores estratégicos, tasas reducidas para
actividades tecnológicas y políticas activas de estímulo a las exportaciones.
Impuesto a las Ganancias (Corporativo): Tasa General 25%
Sectores Especiales 15% para empresas de alta tecnología y sectores incentivados.
PyMEs Tasas reducidas (pueden llegar al 5% - 20% según el nivel de ingreso).
Impuesto al Valor Agregado (IVA): Utiliza un sistema de tasas múltiples:
13%: Tasa estándar (manufactura, importaciones).
9%: Transporte, construcción y servicios agrícolas.
6%: Servicios financieros y modernos.
Por el contrario, la República Argentina presenta una estructura tributaria compleja y de
elevada presión fiscal, con superposición de tributos en distintos niveles de gobierno y
la aplicación de derechos de exportación (DEX) lo cual incide negativamente sobre la
competitividad.
Impuesto a las ganancias: Escala progresiva (25%, 30% y 35%)
Sectores especiales: Beneficios específicos vía regímenes de promoción (ej. Economía
del Conocimiento).
PyMEs: sujetas a la escala progresiva según su ganancia neta.
Impuesto al Valor Agregado (IVA)

Argentina: Mantiene una tasa general del 21%, con alícuotas reducidas (10,5%) para
ciertos bienes de capital y alimentos, y tasas elevadas (27%) para servicios públicos.
Exportaciones: Argentina aplica impuestos a las exportaciones agropecuarias e
industriales. Aplica derechos de exportación DEX ("retenciones")
VIII. Intervención estatal y desarrollo industrial
El Estado chino desempeña un rol central en la planificación económica, promoviendo
el desarrollo industrial mediante subsidios, financiamiento y políticas activas de
atracción de inversiones. Este modelo ha permitido consolidar un proceso de
industrialización sostenido.
En la República Argentina, en cambio, se observa la ausencia de una estrategia integral
de desarrollo productivo, junto con restricciones al financiamiento, incentivos limitados
y políticas macroeconómicas que afectan la competitividad, tales como el atraso
cambiario.
Estas condiciones favorecen procesos de desindustrialización, aumento de
importaciones y deterioro del empleo.


IX. Conclusión
Descripción del comercio Chino-argentino
a) Estructura del comercio bilateral
China es uno de los principales socios comerciales de Argentina.
Patrón típico:
 Exportaciones argentinas: primarias o con bajo valor agregado (soja,
harina y aceite de soja, carne vacuna, litio).
 Importaciones desde China: bienes industriales y tecnológicos
(maquinaria, electrónica, insumos intermedios, bienes de capital, automotores).
Intercambio interindustrial asimétrico (commodities vs manufacturas).
b) Consecuencias macroeconómicas
b.1 Balanza comercial
Argentina tiene déficit comercial con China con los siguientes efectos:
 Presión sobre reservas internacionales.
 Mayor necesidad de financiamiento externo.
 Dependencia de mecanismos compensatorios (ej. swap de monedas).
El swap vigente con el Banco Popular de China ha sido utilizado como respaldo de
reservas por el Banco Central de la República Argentina.
c) Restricción externa
El vínculo con China no elimina la restricción externa estructural argentina, porque:
 Exporta productos de bajo contenido tecnológico.
 Importa bienes de alto valor agregado.
Se mantiene la clásica relación centro–periferia en términos de estructura productiva.
d). Consecuencias productivas
Impactos positivos
 Demanda sostenida para el complejo sojero.
 Mercado relevante para carne y economías regionales.
 Financiamiento de infraestructura (represas, energía, transporte).
 Inversión en litio y energía.


Impactos negativos
 Desindustrialización por competencia con manufacturas chinas.
 Dependencia tecnológica.
 Baja integración local en proyectos financiados por capital chino.
e) Consecuencias estratégicas y geopolíticas
China es actor central del bloque ampliado de los BRICS.
China participa en sectores estratégicos:
 Energía nuclear.
 Telecomunicaciones (5G).
 Litio (recurso crítico en la transición energética).
f) Riesgos estructurales
 Primarización exportadora.
 Vulnerabilidad a decisiones de política comercial china.
 Falta de transferencia tecnológica significativa.
 Concentración de exportaciones en pocos productos.
g) Síntesis técnica
El vínculo con China:
 En el corto plazo permite sostener las exportaciones.
 No resuelve por sí mismo el problema estructural argentino. Lo agrava.
 Puede profundizar la dependencia
 China, es una economía de escala con muy alto desarrollo tecnológico.
Sus empresas cuentan con subsidios y beneficios del Estado, créditos blandos, muy
bajos impuestos y mano de obra calificada con salarios reales muy inferiores a los
argentinos.
 Desigual intercambio comercial que determina el cierre de
establecimientos industriales, por imposibilidad de competir en estas condiciones.

i) Conclusión estratégica: El problema argentino no es comerciar con China.
El problema es hacerlo sin:
 Política industrial sostenida.
 Estrategia de agregación de valor.
 Integración tecnológica.
 Empresas nacionales de escala.
 Gradualidad en el comercio con China a los efectos de erradicar el
dumping actual.
 Con reducción de aranceles e impuestos abruptos, sin un paulatino
proceso de reconversión.
 Créditos para la producción a tasas accesibles para la producción.
 Debe revertirse la política de apreciación del peso o atraso cambiario
respecto de la inflación.

Del análisis efectuado se desprende que la relación entre la República Popular
China y la República Argentina se inscribe en una lógica estructural desigual, en la
cual la primera consolida su posición como potencia industrial exportadora,
mientras que la segunda permanece en una posición periférica basada en la
exportación de recursos naturales.
Dicha asimetría no solo se traduce en desequilibrios comerciales, sino también en
impactos negativos sobre la estructura productiva, el empleo y el desarrollo
económico argentino, configurando un escenario que plantea desafíos sustanciales
en materia de política económica, industrial y laboral.

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martes, abril 28, 2026

“No elegimos ganadores”

Por Hernán Neyra

Economista

Docente universitario



El presidente Milei se preguntó ayer en la Fundación Libertad: “¿Qué es lo que están pretendiendo hacer? Nosotros somos liberales y no decidimos a dedo qué sector gana y qué sector pierde. No elegimos ganadores.Nos dedicamos a nivelar la cancha y a correr del medio al mega parásito de la economía que es el Estado”.

Simultáneamente, Luis “Toto” Caputo decía en la ExpoEFI que habría nuevos anuncios de inversiones en el marco del RIGI por unos U$S40.000 millones y ya hay promesas de hasta U$100.000 millones en Vaca Muerta.
Es curioso, porque el RIGI tiene pisos de inversión (se beneficia a los grandes) y sectores exclusivos (petróleo y gas, forestoindustria, turismo, infraestructura, minería, tecnología, siderurgia, energía).
¿No es esa la forma de elegir ganadores? ¿No es esa la forma de desnivelar la cancha en favor de unos y no para todos?

De todas formas, habría que ver si los liberales (suponemos que Milei no cree que Georgia Meloni sea comunista) hacen lo mismo que él. Curiosamente, Milei firmó en Roma, en junio del año pasado el Plan de Acción Italia-Argentina para favorecer nuevas inversiones italianas promoviendo el RIGI (que implica subsidios por baja de impuestos). Y la misma Meloni subsidia con tasas del 0,321% la internacionalización de empresas italianas, con América Latina como zona prioritaria junto con la India. 
A su vez, interviene activamente en la protección de la acción de oro sobre Pirelli, por ejemplo, o interviene diplomáticamente en defensa de Stellantis, el Estado posee aproximadamente un tercio de las acciones de Leonardo (industria aeroespacial y defensa) o un tercio de ENI (petróleo, e inversora en Argentina). 

No parece que los liberales crean semejante pavada enunciada por nuestro llíer. O al menos no son tan tontos de decir semejante cosa en público. Claro… salvo el nuestro. Es cada vez más difícil tomar en serio las palabras presidenciales cuando, o bien no sabe lo que firma, o, bien no entiende lo que firma, o, lo que sería peor, ni le importa lo que le hacen firmar.

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miércoles, enero 28, 2026

Informe de Coyuntura Económica

 Por Alejandro Rofman


1. Evolución de la actividad económica y de la situación social del año 2025
La actualidad

En los últimos días se han estado publicando estadísticas que cubren la evolución de la
actividad económica y de indicadores sociales correspondientes en gran parte del año
2025. Con los datos oficiales disponibles ya podemos avanzar en una caracterización a
grandes rasgos de los números básicos de este año.
La actividad económica ha seguido marcando una doble característica. En primer lugar,
un repunte notorio hasta el mes de marzo, continuidad del que ya venía manifestándose
en el año anterior desde junio. Este repunte se extendió hasta el fin del primer trimestre y
desde entonces se verifica un notorio estancamiento, que no parece vaya a cambiar en
evolución en todo el año. Incluso el mes de octubre hubo un retroceso del 0,4% con
respecto al mes anterior, y el dato informado por el INDEC muestra el desempeño del año
que estamos transcurriendo con números magros, pues octubre cierra el ciclo desde
enero apenas con un 0,5% por encima de los niveles de diciembre del 2024. Así, no se
debe confundir el dato punta a punta con el de los promedios anuales. Ya hemos
comentado que por el arrastre estadístico el promedio va a dar un poco más del 4% de
incremento en el año 2025 con respecto al 2024, que aparece destacando un
comportamiento muy bueno para este año, lo que no es así.
Este notorio estancamiento reconoce causas estructurales muy profundas, como resulta
de analizar la capacidad de los que viven de su trabajo, manual o intelectual, en percibir
ingresos que hubieran producido un aumento del consumo y por ende de la producción
interna, hoy simplemente estancada. Un análisis realizado por el economista Luis
Campos, con los datos del INDEC, muestra que los salarios registrados, es decir
formales, alcanzaron un pico tras la recuperación, luego del fuerte shock devaluatorio de
diciembre del 2023, lo que les permitió remontar la feroz caída inicial pero nunca
sobrepasar el punto de partida, y desde fines del año pasado el salario privado se ubica
escasamente por debajo del percibido para los trabajadores formales en el inicio del
nuevo gobierno. En el caso del salario del sector público la caída inicial fue más intensa y
la recuperación poco significativa, lo cual supone que a octubre de este año el promedio
de la remuneración del empleado público en todo el país bajó nada menos que 15 puntos
de porcentual. Así, el total del salario registrado, sumando privado y público, llegó en
octubre de 2025 a casi 95 puntos de un índice inicial de 100 en noviembre de 2023. Está
entonces totalmente claro y de modo irrefutable que la política económica anarco-
capitalista supuso una transferencia del sector del trabajo al de los beneficios obtenidos
por el sector del capital.
En términos de empleo la tasa de desempleo bajó al 6,6% en el último relevamiento del
INDEC, correspondiente al tercer trimestre de este año, en relación al 6,9% que marcó en
igual momento del año 2024. Sin embargo, el dato encubre una anomalía muy destacada.

Esa caída de la tasa de desempleo de 0,3 puntos en el último año se debió a que el
mundo del trabajo ajustó por calidad y no por cantidad, de modo tal que aquellas
personas que buscaron un trabajo estuvieron disponibles a desempeñarse como
informales o cuentapropistas, en el marco de un proceso de precarización creciente que
afectó positivamente la tasa de ocupación de cuentapropistas a informales, pero en el que
cayó la de los trabajadores asalariados formales.
Un sector muy dañado fue el de la industria, que acompañó a los de la construcción y del
comercio en caídas de actividad y de ocupación. Los rubros que permitieron compensar el
deterioro del sector manufacturero y de la obra pública y privada estuvieron encabezados
por la actividad financiera intermediaria, que se autonomizó de la evolución económica
global. El negocio de las finanzas fue, desde lejos, el de mejor desempeño, con un
crecimiento superior al 30% año a año. Estamos, claramente, en una situación de
anomalía en cuanto a la dinámica que impulsa el proceso productivo de bienes, que es el
que debería ser el responsable de una expansión económica sana.
Cabe citar el dato que produjo FIEL, la consultora ligada a las grandes empresas, que
informó que el sector manufacturero sigue sufriendo un mal año y se inicia con el mes de
diciembre un nivel de actividad inferior al de diciembre del 2024 en un 4,6%. Sin duda, la
disminución del salario real que apuntamos y el deterioro en la calidad del empleo arriba
analizado impactaron negativamente en el poder adquisitivo del sector del trabajo, lo que
a su vez redundó en un debilitamiento del consumo de dichos bienes en el mercado. El
gobierno no modificó su estrategia de desfinanciar totalmente a la construcción de su
competencia –hecho insólito y nunca registrado en la historia argentina- y la depresión de
esa actividad no pudo recuperarse de la muy fuerte caída del 2024. Finalmente, el sector
externo siguió operando en rojo. El balance de pagos acumuló tres trimestres
consecutivos de retroceso y llegó a noviembre con un déficit del 1,5% del Producto Bruto
Interno, fruto del retraso del tipo de cambio y de la apertura importadora.
En términos de deuda externa pública su crecimiento ha sido imparable durante todo el
año. En el caso de la del Gobierno general dicho crecimiento llegó a 170.000 millones de
dólares, y si se suma la del Banco Central, cuya expansión fue de 29.538 millones de
dólares, totaliza 200.044 millones de dicha moneda, lo que implica un récord histórico. El
nivel más cercano de endeudamiento en moneda extranjera del Gobierno Nacional se
había observado en la gestión anterior del ministro Caputo cuando en el cierre del año
2019 ya había alcanzado la cifra de 199.747 millones de dólares en especial por el
fabuloso crédito del gobierno de Macri con el FMI-
El movimiento de capitales externos mostró durante el 2025 una caída significativa. De la
mano del atraso cambiario, el rojo de la cuenta corriente, o sea todos los movimientos de
flujos de capital en moneda extranjera, resultó muy elevado como lo consigna el gráfico
que acompañamos.

Esta información oficial deja al descubierto la falacia del gobierno nacional cuando afirma
estabilidad en sus datos esenciales. Este déficit supone un permanente desequilibrio
cambiario pues los ingresos por comercio exterior, con el saldo favorable de la balanza
comercial, no alcanzan a cubrir las erogaciones financieras por turismo, compra o
atesoramiento de particulares con fines de ahorro de dólares y pagos de capital e
intereses del abultado endeudamiento estatal con acreedores externos.
Ello supuso que durante el año 2025 en dos oportunidades se acudió por parte del
Gobierno Nacional a operaciones de salvataje imprevistas para no caer en convocatoria
de acreedores; es decir para no incurrir en un irremediable desequilibrio de cuentas con el
exterior salvadas por un nuevo préstamo del FMI de 20.000 millones de dólares en marzo
y una operación insólita y excepcional, de carácter político, en octubre cuando el Tesoro
de Estados Unidos intervino imprevistamente comprando pesos por 2.000 millones de
dólares y otorgando un swap por otros 20.000 millones de esa moneda en octubre. De no
haberse acudido a estos salvatajes, la economía argentina habría sufrido un serio y
profundo quebranto.
Finalmente, y para desmentir otra vez a los dichos oficiales, y bajando a lo cotidiano de lo
acontecido con la situación económica de la población mayoritaria del país, otro
desequilibrio se hizo presente en el panorama mentiroso de la supuesta “estabilidad” del
proyecto oficialista. El salario de los trabajadores registrados, es decir formales, sufrió un
serio quebranto admitido en la información desplegada por el mismo gobierno. El citado
salario volvió a ser afectado por el incremento de los precios según el INDEC, en la
versión preparada por el economista Luis Campos.
En total, si se toma como base el número índice
igual a 100 para indicar el salario real del empleo registrado en noviembre del 2023 dicho
nivel salarial total, tanto el privado como el público sumados, no pudo llegar durante todo
el año 2025 hasta noviembre a alcanzar el valor inicial. Fue levemente inferior en el caso
de los privados pero sustancialmente más bajo en el salario real público registrado.
En rigor de verdad, los números consignados no reflejan todo el drama social que
implican. Si se adoptara en la medición del índice de costo de vida los consumos actuales
reales de la población, según la canasta relevada por el INDEC a fines de la segunda
década del siglo, el IPC habría sufrido una elevación muy superior a la informada, pues el
hecho de que no se reconoce en la medición actual la mayor presencia en la estructura de
los consumos populares de tarifas de servicios públicos y privados efectivas ahora en
relación a 15 años atrás, reduce el peso de tales erogaciones en la conformación del
costo real del gasto de las familias. Evaluaciones realizadas por diferentes centros de
investigación y consultores económicos, entre ellos el CEPA, instituto muy acreditado,
indican que entre noviembre del 2023 y noviembre del 2025 la inflación fue mayor que el
dato oficial. Para el CEPA –lo que no fue desmentido- la evolución real de los precios fue
en el lapso de los doce meses citados del orden de un incremento del 288,2 %, superior a
la publicada con el patrón de consumo anterior y que supuestamente alcanzó el 249,5 %
Hay un desfasaje de un 15 % entre lo real y lo que calculó el INDEC. Este porcentual
debería agregarse al dato del salario real que entonces se redujo más de lo publicado.
El panorama al cierre del año es francamente decepcionante. A todo lo comentado habría
que agregar un saldo negativo en el tema de la inversión productiva –que también cayó
en valores reales- lo que supone ausencia de expectativas favorables en el empresariado
y drenaje de recursos genuinos para crecer, como resultado de un gestión olvidada de su
función central: el aliento decidido del crecimiento económico.




2. Datos informativos a tener en cuenta para predecir el futuro
A nivel internacional, el presidente Trump hace pocos días expresó que el único límite a
su decisión de imponer sus ideas al resto del mundo es su moral, sus valores, sus
principios. No le interesa ningún tratado, acuerdo, ley, norma o pacto firmado con
cualquier país, grupo humano o momento histórico. Está dispuesto a pasar por encima de
todas esas cuestiones básicas que hacen a la convivencia entre los seres humanos.
Uno de los analistas que estuve leyendo estos días de ese modo de expresar tan
crudamente la ausencia de todo límite, el irrespeto total a cualquier norma que expone
quien dice que únicamente vale aquello que se consigue con la fuerza, es un ex-
presidente argentino con el cual se puede coincidir o no, pero que publicó un texto una
vez que se llamó “la fuerza es el derecho de las bestias”, y creo que representa
cabalmente lo que pienso. Casi no se escuchan voces que alertan de la enorme
peligrosidad que implica que el que tiene un fusil o un revolver en su mano no le importe
lo que dice el código penal o la declaración universal de los derechos del hombre de 1945
por Naciones Unidas. Que le interese de qué fuerza dispone y cuándo la quiere usar para
obtener sus logros más allá de la razonabilidad de los mismos. Estoy simplemente
repitiendo lo que dice, en un caso, la máxima autoridad de una de las más grandes
potencias, e indudablemente la más grande desde el punto de vista bélico, en el mundo. Y
lo que no dicen, o tienen miedo de decir, los que se oponen.
Y entonces el desaliento, término que ya he usado mucho en las últimas presentaciones,
me invade cada vez más. Como cierre de este texto, una cuestión que me parece muy
interesante de comentar y que ha salido muy poco voceada en los medios de
comunicación orales, escritos o televisados.
El INDEC dio a conocer el Índice de Precios al Consumidor del mes de diciembre en esta
semana que se acaba de cerrar. El dato informa un aumento del 2,8%, sobre el mes
anterior, de los precios de los bienes y servicios que consume la población en promedio
de todo el país. Ese dato podrá ser, para algunos, auspicioso. Para otros no. Me parece
que no es muy importante entrar en ese análisis cuando hay información que reveló el
INDEC mucho más valiosa en esta cuestión, en la cuestión de los precios. Así por
ejemplo informó el INDEC que la canasta básica total y la canasta básica de alimentos
creció en diciembre el 4,1% en valor unitario. Quiere decir que cuando se mida pobreza e
indigencia, va a tener que tomarse muy en cuenta estos datos, porque afectan
decididamente tales índices. El INDEC, al publicar esa información, agregó que le hacen
falta $589.510 a una unidad familiar tipo para quedar fuera de la indigencia, es decir para
quedar dentro del rango de ingresos que hace falta para comer para subsistir, y que la
canasta básica total que marca la línea de la pobreza obliga a una familia a conseguir
$1.308.000 para no ser considerada pobre. Es preciso agregar que ninguno de los dos
datos incluye alquiler, cuando aproximadamente una tercera parte de la población
argentina vive en vivienda alquilada. Prácticamente si se le agrega a la canasta básica
cualquier valor de alquiler a una familia de cuatro personas, el índice de pobreza sería
altísimo. Y ni que hablar del índice de indigencia.
Estamos entonces a una situación realmente dramática. Nadie lo puede negar. Nadie me
puede controvertir. Porque el número no es inventado, es número del INDEC de Milei, del
INDEC del gobierno actual. Una familia tiene que pagar alquiler, mas el gasto de consumo
total para subsistir dignamente, que es el dato de la pobreza, o para comer dignamente,
que es el dato de la indigencia. Que cada uno saque las conclusiones respectivas.
Un periódico que sale un día por semana y que suelo leer titula en la página 3 de su
edición dominical algo que creo es muy importante comentar. Dice así: “El industricidio [un
neologismo que quiere decir la acción humana que lleva a matar a la industria] es una
decisión oficial que llegó para quedarse”. Luego comenta que el Gobierno Nacional se
enorgullece de no tener política industrial. Efectivamente está repitiendo lo que dijo un alto
funcionario público hace poco tiempo en el sentido de que no hace falta tener política
industrial, el mero comportamiento del mercado, alentado por los signos que da el
gobierno en su desenvolvimiento de su política económica, exime a este de tener que
puntualizar un diccionario concreto de normas que contengan una política industrial.
Entonces uno lee, con información otra vez del INDEC, que la industria no encuentra piso,
y cayó por tercer mes consecutivo en el mes de noviembre. Bajó el 0,6% ese mes con
respecto al mes anterior. En el trimestre septiembre-octubre-noviembre la baja fue del
1,7%, pero si se toma en cuenta diciembre del 2024 y se lo lleva a noviembre del 2025 la
caída es el 5,5%. Datos oficiales, insisto una vez más. Eso implica un fenómeno de
reducción del nivel de la actividad muy desalentador, valga otra vez el adjetivo, y además
incluye la información de que, tomados los sectores de la industria, todos los que forman
parte del caudal de actividades de la manufactura argentina, se observa que ha habido
una reducción en 12 de los 15 tipos de actividad que compone la industria, con algunos
datos realmente impactantes. Por ejemplo galletitas, productos de panadería y pastas, o
sea los tallarines de la suegra o de la abuela, el pan de todos los días, cayeron el 11,9%
en noviembre con respecto a noviembre del año anterior. Productos como el vino
mostraron baja del 12,5%; azúcar, el 15,4%. Si salimos de alimentos y vamos a otros
rubros: los autos, con bajas en las ventas del 45%; las autopartes, del 20%; los aparatos
domésticos, del 40%, completan el panorama
No importa, el presidente cantó en público y todo se va a arreglar solito. Pero en la
realidad aquí de todos los días el fenómeno de la caída industrial ya es sencillamente
alarmante. Tenemos datos concretos de índices de capacidad instalada, que están mucho
más bajos en este momento que hace 9 meses. Marzo marcó el mejor momento y luego
se desbarrancó. Al mismo tiempo la contracción de la construcción, que fue en el mes de
noviembre muy elevada, se ubica (según el INDEC) en un 24% con respecto a noviembre
del 2023, antes del cambio de gobierno y que llegara la política de Milei. Entonces
realmente, si la industria se derrumbó -y la industria realmente cayó a un precipicio- con la
construcción tuvo ese retroceso singular, porque no hay obra pública nacional en la
República Argentina. Debe ser el único país en el mundo en que en forma explícita el
Gobierno Nacional no financia obra pública. Ni un hospital, ni una escuela, ni una vivienda 
ni una autopista. No hay un peso solo para la obra pública originado en el Tesoro de la
Nación. Entonces, no resulta raro que estemos en una situación alarmante y no tengamos
futuro previsible que la haga cambiar.

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jueves, octubre 09, 2025

Puede un desesperado Milei dolarizar?

 Por HERNAN NEYRA


EE.UU. puede tolerar que Panamá o Ecuador adopten el dólar,
pero a Argentina por una cuestión de tamaño no se lo puede tolerar.
No sólo es que hay que pasar por el Congreso, sino que para dolarizar hay que hacer
antes obligatoriamente una reforma constitucional.

Nuestra CN en su artículo 75 inc. 6) dice que corresponde al Congreso de la Nación Argentina la facultad de establecer
un banco con facultad de emitir moneda (Banco Central); 
el inc. 11) manda hacer sellar moneda y fijar su valor y el de las extranjeras y el 
19) obliga a defender el valor de la moneda. 
No es facultativo: la Constitución manda tener una moneda nacional porque es la lógica de la conformación
de cualquier Estado Nación y un mercado nacional. 
Incluso con la convertibilidad había una moneda nacional, aunque fuera la máscara del dólar, pero cumplía
con la legislación de base. El Congreso de la Nación Argentina no podría jamás delegar esa facultad en otro Congreso
extranjero ni por acuerdo internacional (porque sería de rango inferior), por eso la única vía para adoptar el dólar
como moneda única (dolarización) sería por la vía de una reforma constitucional. 
No hay atajos, artilugios ni conejos en la galera que valgan: solo reforma constitucional.


Y en términos económicos, el problema con la dolarización es que el Riesgo país sigue existiendo y
las tasas de interés en dólares serían siempre más altas que en Estados Unidos. Eso destruiría
al sistema bancario argentino porque no podría competir jamás con los bancos extranjeros. 
Perderíamos un sector entero y, además, es de los pocos que está creciendo hoy el financiero.
Si sostenés barreras a los bancos extranjeros, tus empresas se fondearían con tasas más altas
que las de Estados Unidos en la misma moneda, con lo que jamás podrías competir. 
Sería absolutamente inviable producir nada con moneda dólar y tasas locales.
Y si abrís, podrías producir poco menos que commodities porque nadie te va a prestar a vos, 
con un Riesgo país asociado: es mejor prestarle al que usa dólares y vende y exporta desde Estados Unidos.
Profundizaría todos los conflictos productivos que tenemos y nos crearía nuevos. 
Es la lógica del país para muy muy pocos: agro, litio, petróleo y sólo lo extractivo.

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jueves, agosto 14, 2025

La macro no está ordenada

Por Hernán Neyra 
Economista & Columnista de Construcción Plural





Trascurrido año y medio largo de gestión Milei, ¿qué es lo que tenemos como balance de estos casi dos años? ¿Por qué la cosa no arranca ni parece poder arrancar?
Y allí vamos hacia el sofisma de "la macro ordenada" . No hay ninguna macro ordenada: hay desequilibrio externo, fiscal, monetario, productivo y social.
Veamos.
Hay un desequilibrio externo: se reduce el saldo del comercio exterior y tenemos déficit comercial con China, Estados Unidos y la Unión Europea. Tenemos récord de déficit de balanza
de turismo que se come el superávit energético (gastamos los ingresos de Vaca Muerte yendo a Disney). Sigue habiendo cepo para empresas y los dividendos no girados al exterior se
estiman en U$S7.000 millones que están esperando para salir en cuanto se libere. Y eso mismo es lo que frena nuevas inversiones que no tienen horizonte de poder girar ganancias.

Hay desequilibrio fiscal, porque hay un supuesto superávit financiero que, nos dicen, corre riesgo si las provincias reciben los fondos propios, si se aumentan los sueldos de los médicos de
un hospital, si se aumenta el monto de un bono para jubilados en $40.000 pesos. Si cualquier cosa destruye el superávit es que no hay tal superávit, sino postergación de gastos inevitables.
Y lo peor es la capitalización de los intereses que no se pagan hoy, aumentando el peso de los intereses futuros de la deuda que hoy se ignora y se capitaliza en nuevos bonos. Se bajan impuestos que no se traducen en mayor recaudación por crecimiento económico. No hay
mejoras de productividad, no hay obra pública, no hay privatizaciones que hagan prever mayores ingresos fiscales; no hay gestión ni reducción de la informalidad.

Hay desequilibrio financiero. Las tasas de interés son exorbitantes. Y mientras más altas, mayores los incentivos a la toma de ganancias en el mercado para transformarlas en dólares con precios contenidos por operaciones en el mercado de futuros que generan mayor
desequilibrio financiero. El ministro de Economía se lamenta de que no haya un mercado de capitales vigoroso cuando el presidente del Banco Central sube los encajes a niveles altísimos,
mientras la emisión de pesos es constante, reduciendo el crédito, para evitar la mayor demanda de dólares porque, si sube el tipo de cambio, no hay otras políticas antiinflacionarias.

Hay desequilibrio productivo. Desde que cierran empresas textiles, productoras de bienes de consumo, cierran quioscos, se van empresas multinacionales, no sube la inversión más que en
sectores extractivos o el agro (que tienen los salarios más bajos y los menores coeficientes de empleo de la economía). La apertura y el tipo de cambio bajo sostenido por el mismo gobierno
hacen que remplacemos producción nacional por importados, destruyendo puestos de trabajo locales, en blanco, con lo que el sistema previsional será cada vez más deficitario.

Hay desequilibrio social cuando aumenta el desempleo y la principal preocupación de la población dejó de ser la inflación para ser el nivel de precios, el miedo a perder el trabajo y la caída en la calidad de vida. La ficción de los salarios altos en dólares con dólar artificialmente bajo da por resultado que un trabajador necesite 13 años de su sueldo entero para acceder a su primera vivienda, según Reporte Inmobiliario, cuando durante la convertibilidad eran 4
años. Con la misma lógica, un alquiler de un ambiente se lleva el 75% de una jubilación mínima.

Entonces ¿dónde está la macro ordenada? Ayer el titular del Palacio de Hacienda expresó que había poco crédito en dólares…Claro: quiere más crédito mientras tienen que subir los encajes en pesos
para evitar la fuga hacia el dólar, aumentando las tasas de interés. ¿Dónde se ve la lógica de algún modelo de crecimiento? ¿Quién tomaría crédito en dólares cuando ni el propio FMI es
capaz de afirmar que la balanza de pagos es sustentable ya que el Gobierno no puede juntar reservas en dólares?

El panorama no es alentador. No hay coherencia macroeconómica ni sustentabilidad. No hay política antiinflacionaria más que el tipo de cambio bajo con apertura comercial. Y los peligros
de sostener estas políticas combinadas por mucho tiempo son la profundización de la crisis y el achicamiento de la economía. En ese caso, seguiríamos hablando de un tradicional ajuste recesivo sin ningún esfuerzo, ni siquiera, por ser creativos y pensar alguna política compensatoria. 

Esa es la crueldad de este ajuste: no hay políticas de contención más que el aumento de la Asignación Universal por Hijo.
Para revertir todas estas carencias ¿el Gobierno haría algo distinto en la segunda mitad de mandato? 
Difícilmente, por cuestiones ideológicas. Un eventual cambio de gabinete no supondría grandes giros en las políticas. Así que ya podemos intuir lo que quedará de herencia para el final de los cuatro años de mandato libertarios.

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sábado, abril 12, 2025

Inflación, devalú y cepo

Por Fernando Mauri



Ufanarse de que "todo marcha de acuerdo al plan" cuando el plan amenaza con colapsar es, cuanto menos, particular. Más aún cuando se acaba de dar a conocer el dato de inflación de marzo, que sorprendió a todos: no solo interrumpió la desaceleración que se había cortado en febrero, sino que nos retrotrajo a niveles de hace más de medio año atrás al registrar un 3,7%, rozando nuevamente el 4%. Y para mayor complejidad, con el rubro Alimentos, el más importante para los consumos populares, bordeando el 6%. Pareciera que la inflación lejos estaba de ser pulverizada, y ni hablar de caberle un saludo porque "se va".  
Para el mes en curso, el número que difundirá el INDEC no pinta 
precisamente mucho más llevadero.  

Festejar con épica impostada  que todo va según lo previsto mientras rogamos a Dios Trump ayuda, resulta insólito. Es cierto que el patotero del Norte brindó un impresionante espaldarazo (en todo: cantidad, desembolso inmediato y uso de libre disponibilidad) y permite recuperar al Gobierno tras más de dos meses un poco la iniciativa política extraviada, pero esta megaayuda surge porque el presidente Milei fue a pedir la escupidera a raíz del fracaso total de su política cambiaria y parcial de su política económica. Al Banco Central se le vienen escurriendo los dólares temerariamente a causa del atraso cambiario y  la famosa "ancla cambiaria" se agotó como herramienta para contener el alza de precios. Nos vinimos a enterar asi que la inflación no era meramente un fenómeno derivado del exceso de dinero y excesivo gasto público como generador del déficit fiscal. 
 
La puesta en escena oficial llevó a festejar cual Mundial de fútbol un mayor endeudamiento vendido bajo el disfraz de la salida final del cepo, medida que aunque se omita que es gradual (en lo concerniente a las empresas, muchas de las restricciones cambiarias cruzadas se mantienen; por ejemplo, las compañías no están autorizadas a comprar bonos del Tesoro norteamericano) no deja de ser satisfactoria aunque demorada.  


Asimismo no se admite que se terminó devaluando, lo que desde el
primer mandatario y el ministro endeudador eterno Toto Caputo para
abajo se dedicaron a negar tan reiterada como enfáticamente que fuera
a acontecer. La mentira constituye como entre tanta casta, un eje
nodal de la construcción política de los libertarios.

El lunes, el dólar abrirá en 1.200, 1.300, 1.250 pesos... Tal vez
luego baje un poco, pero en esencia se producirá una devaluación del
20 al 25%.
El tipo de cambio está desfasado, cabía retocarlo, claro que con su
parafernalia grosera habitual es algo que Milei se cansó de negar, ya
sea la depreciación inevitable, ya sea el nuevo esquema de bandas de
flotación que le impuso el Fondo.
El mismo Milei que iba a dolarizar, iba a ser transparente anticasta y
es un miembro destacado más de ella así como su elenco de gabinete
(crypto gate, les suena?), iba a expulsar al comunismo reinante y
terminó enamorado de los yuanes de China, cambió su voto sobre el
impuesto a las Ganancias. Mejor no seguir para no cansar.

El Gobierno consigue aire, imposible no robustecerse con 30 mil
millones de dólares -más menos- entre FMI y organismos multilaterales
teledirigidos por el tío Donald.
Y así pasamos de un exitismo fallido a otro. Plumas de colegas
periodistas vendidas al oficialismo refieren por estas horas a que "Al
Gobierno ya no le preocupa el precio del dólar". Genialidad pura.
O "tememos a la deflación". Son tan grandes los mileístas¡¡¡ No es
para menos, tenemos el líder intergaláctico más importante de la
historia en la Rosada.

Sin embargo, sólo el tiempo pondrá las cosas en su lugar y marcará lo
consistente o efímero del enorme respaldo en forma de toma de nuevo
endeudamiento "inmoral", pócima  que siempre blanquea un salvavidas ante un
fracaso e hipoteca el futuro, según un tal Milei se ha cansado de
declarar, claro que  lo hizo antes, en modo candidato. Fluctuamos entre las lecturas tremendistas de un revival 2018 macrista con caída libre (Toto, teléfono) y la Argentina volando a tasas "argentinas" (ya no chinas).

El amigo Trump ojo, jugará en contra en términos de devaluaciones
competitivas y barreras comerciales. No todo lo que viene del Norte es amigable.
Otro tanto a auscultar es la deriva inflacionaria, lo que le importa al ciudadano
votante en definitiva (al que no le mueve demasiado el amperímetro  el
cepo o unas bandas cambiarias), que bien puede volver a desacelerar en
forma, si bien no creemos que antes de junio, y así ayudar a
encaminar a un triunfo en las elecciones de medio término a LLA. 
Como ya dijimos, tiempo al tiempo...

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domingo, diciembre 01, 2024

El anarco capitalismo, según Alejandro Rofman

En Página 12, escribe nuestro Columnista radial Alejandro Rofman:

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martes, octubre 08, 2024

EL BASAMENTO TEÓRICO DE LA ECONOMÍA ARGENTINA DE JAVIER MILEI

 Por Alejandro Rofman

Economista

Columnista de CONSTRUCCION PLURAL


El proyecto de país y el basamento económico que postula el actual presidente es totalmente original en la historia argentina moderna y contemporánea. No solo responde a los objetivos más fundamentales de toda propuesta surgida del neoliberalismo en su versión genuina. Es decir, es un programa económico de perfiles claramente liberales, de derecha, que siempre levantaron quienes se adscriben a esta corriente de pensamiento económico. En pocas palabras: supremacía del mercado como ordenador del quehacer productivo, reducción de la intervención estatal a funciones vinculadas al desarrollo educativo, de salud, y de seguridad, apertura irrestricta a los flujos comerciales y financieros internacionales constituyen la columna vertebral del pensamiento basado en la supremacía de la decisión de cada individuo por sobre los intereses colectivos. Ello supone, como eje principal del proyecto de la derecha en la cuestión económica nacional que debe ser el mercado el que fije, sin interferencias, los precios de todos los bienes y los de la fuerza de trabajo, de modo tal que la economía pueda funcionar libremente según lo indiquen las señales del mercado y que tal desempeño será el ordenador de la distribución de la riqueza producida.

            Sobre este basamento clásico, el proyecto del presidente Milei incorpora otras determinaciones fundamentales que abrevan en la escuela económica austríaca, originarias de un encuentro de economistas liberales en Suiza en el año 1947. El modelo del señor Milei profundiza y amplía los principios básicos que arriba expusimos en forma extrema. El perfil del proyecto apunta a:

1. Toda actividad que realizan los individuos pertenecientes a una sociedad nacional tienen precio, cualesquiera sea dicha actividad, y ese precio lo determina el mercado y nunca el Estado. Si el Estado interfiere, promoviendo cualquier acción que altere los citados precios, actúa de modo criminal, y por ende no debe ser permitido. Como todo acto humano tiene precio, y es el mercado el único que lo decide, toda norma que intente condicionar ese precio es ilegal e ilegítima. De modo tal que si algún individuo no puede pagar ese precio, tendrá que, o abstenerse de producir o consumir ese bien, o reemplazarlo por otro que pueda satisfacer sus deseos. De este modo se auto regula el sistema de precios en función de las ofertas y demandas planteadas por los individuos en sociedad.

2. Como nadie puede, más allá del individuo en particular, operar en la sociedad para limitar, reducir, o ampliar los precios de las acciones que se adopten y de los bienes y servicios que se produzcan, el Estado deberá ser, en algún momento, abolido. Esto será fruto de un proceso, pero desde ya, en tanto se pretenda que el Estado compense, reequilibre los desajustes de las capacidades relativas de cada individuo para hacer frente a las necesidades, subsidie, sancione o beneficie con el sistema de impuestos a determinados sectores de la sociedad, promueva el uso de recursos públicos so pretexto de resolver situaciones sociales perjudiciales para algún sector, esas resoluciones no pueden ser admitidas. Un ejemplo típico es el de la jornada de trabajo y el de la presencia de mujeres y niños en la actividad productiva. Para el enfoque de los economistas llamados “austríacos”, cualquier acto de justicia social es un robo, porque le quita a unos riqueza para transferírsela a otros con la excusa de que los que se sienten perjudicados obtengan beneficios pecuniarios. Así no debería haber leyes que impongan límites a las jornadas de trabajo, porque perjudican al proceso productivo en los casos en que el esfuerzo humano puede tener remuneración más allá de los límites temporales en que el que trabaja necesite o no de ingresos para subsistir. Está claro por qué Milei dice que hace 100 años se desvió la Argentina en su proyecto económico, tornándolo ineficiente en su concepción personal. Es que justamente hace 100 años una ley consagró la jornada máxima de 8 horas. Para los economistas austríacos, si alguien quiere trabajar 12 o 14 horas no se le debe impedir, pues ese es el tiempo que necesita para obtener los recursos que pretende. Si quiere trabajar menos, cobrará menos y tendrá que consumir menos, pero no se puede alterar el equilibrio del mercado laboral.

3. Los principios expuestos precedentemente implican que se debe avanzar decididamente hacia la eliminación del Estado, que ha sido el promotor de leyes vinculadas a una supuesta justicia social que consideran abominables. En última instancia, el Estado debe desaparecer, porque traba la libre decisión de los individuos, y esa libertad está por encima de cualquier interferencia externa al mercado. Es por ello que se los denomina a estos economistas “anarco-capitalistas”, porque se emparentan con los que proponen desde otras perspectivas la visión de que el Estado es una organización criminal y debe ser eliminado. Para avanzar decididamente en esa eliminación, el Señor Milei ha afirmado que su función en el Estado es como la de un topo, pues pretende trabajar desde adentro para destruirlo. A diferencia de los economistas neoliberales, su propuesta es la supresión del Estado, aunque entre tanto usa de él para favorecer a determinados sectores económicos, como por ejemplo el que es capaz de hacer más de 200 millones de dólares de inversión, según el RIGI, se le otorgan substanciales subsidios y beneficios extraordinarios.

4. El proceso de destrucción programada del Estado implica que todo lo necesario para la subsistencia de un individuo debe ser fruto de su esfuerzo personal, nunca motivo de una decisión externa a su libertad plena. Si un individuo entonces por el tiempo que emplea en una tarea productiva remunerada, dicho lapso le resulta insuficiente para allegar los fondos que pretende, o tendrá que aumentar su tiempo de trabajo, o tendrá que abandonar la tarea que realiza buscando otra más rentable, o tendrá que reducir su nivel de satisfacción de necesidades por el consumo de bienes y servicios. En consecuencia, todas aquellas instituciones que pueden perturbar o interferir en las decisiones totalmente libres de cada individuo deben ser descartadas, o eliminadas, o impedidas de propulsar cualquier tipo de intervención so pretexto de una justicia social que no existe. El mercado premia o castiga, y cada uno debe tener plena libertad para acomodarse a los mecanismos propios del sistema productivo en funciones.

5. En síntesis, la presencia de proyectos limitativos de la libertad individual, como la postura de la iglesia católica en sus encíclicas papales y sus programas asistenciales, o la gestión de organismos colectivos que asumen la representación de sectores, como los movimientos sociales o los sindicatos son expresiones que deben ser severamente descalificadas e impedidas de actuar. Un ejemplo, para los que propugnan este proyecto libertario, los peores enemigos a suprimir son los que se inspiran en alguna forma de estrategia social colectiva, sea cualquiera el origen ideológico de la misma. Los social-cristianos, los socialistas, los cooperativistas, etc. o sea, los que postulan acciones estatales que impiden la plena libertad del individuo deben ser eliminados, tarde o temprano. Son, como dijo el señor Milei, “excrementos humanos”. El excremento humano solo sirve para ser enviado por el sistema de cloacas a la inmensidad de los océanos o a los pozos profundos construidos a tal efecto, pero deben, lógicamente con esta calificación, desaparecer.

Por supuesto este esquema de ideas no se puede implementar de la noche a la mañana. Requiere supuestamente mucho tiempo, pero para los economistas libertarios es hora de comenzar a poner en vigencia el proyecto con el perfil arriba expuesto.

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viernes, mayo 17, 2024

Argentina no puede ser otro Potosí

 Por Alejandro ROFMAN



El tratamiento en el Senado del proyecto de ley del gobierno nacional otorgando muy

generalizadas medidas de fomento y apoyo, mediante normas variadas entre las cuales

sobresalen los subsidios que favorezcan grandes inversiones en sectores

claves, recuerdan, en forma inmediata, a la primera experiencia similar en la misma

dirección que se produjo con la experiencia de explotación minera en Potosí, durante la

América colonial.

En esa ciudad, hoy perteneciente a Bolivia, se descubrió en el año 1545 un enorme

yacimiento de plata, en un cerro contiguo a la aglomeración urbana, por entonces de muy

modesto tamaño. De inmediato, los representantes de la Colonia Española decidieron

poner en marcha una iniciativa extractiva obteniendo, ingentes cargamentos de plata

existentes en socavones del cerro para ser transportados a puertos españoles

constituyéndose en la base esencial de un singular enriquecimiento del reinado y de sus

allegados.  El mineral fue extraído por decenas de miles de moradores del entonces

espacio montañoso capturado por el ejército colonial que estaba habitado por `población

nativa, que fue llevada a la fuerza ,con normativas despreciativas de su subsistencia y en

muy penosa condiciones de trabajo. Durante 200 años, hasta su agotamiento, el mineral

precioso fue recogido y llevado, si n procesar, al país conquistador, España.

Atrás, quedaron generaciones de nativos ,expoliados y condenados a la desaparición física a la

que se los expuso Los beneficios fueron ingentes para los beneficiarios de esta enorme

acumulación de riqueza que en nada produjo mejorías en la vida de los trabajadores

sometidos a forzosas prácticas causantes de su muerte. Como en otras geografías donde

la intervención de los nacientes imperios coloniales europeos obtuvieron abundantes

recursos en base a la apropiación directa de recursos naturales ,sin ofrecer ninguna

compensación a las poblaciones nativas, explotadas y esclavizadas Así surgió lo que hoy

conocemos como “extractivismo”,modelo de acumulación apto para el vigoroso

alumbramiento del capitalismo post-feudal En Potosí solo quedo el saldo terriblemente

negativo de la fuerza de trabajo explotada mediante formas operativas impuestas por el

colonizador como la mita y la encomienda, sin atender a condiciones mínimas de

subsistencia. No hubo “derrame” alguno y los beneficios económicos se acumularon

totalmente en la sede del imperio colonizador El ambiente fue depredado, sin atender a su

preservación para el futuro. Y las comarcas vecinas al emprendimiento fueron vaciadas

de fuerza de trabajo, con trágico destino por su permanente eliminación física debido a

falta de alimentación, trabajo insalubre y enfermedades depredadoras.

Es el mismo modelo que en espejo, y adaptado a las nuevas condiciones técnicas aún

que sin modificar quienes serían los ganadores y perdedores, inspira el que se conoce por

sus siglas: el RIGI. Es una típica manifestación del proceso de acumulación capitalista

actual a escala internacional que relega toda participación e intervención local en los

emergentes proyectos productivos basados en el neo-extractivismo. Se consagra y se

promueve el predominio del gran capital en un modelo de desarrollo concentrado y

excluyente ,dejándose afuera toda iniciativa en respaldo de los sectores productivos 

locales de pequeño y mediana dimensión que no coparticipa de las enormes inversiones

previstas en el proyecto de ley. No hay una sola clausula que prevea la presencia de

productores nacionales en las iniciativas ni que garantice la preservación de roles activos

a los sectores productivos locales y a los trabajadores a contratar Se atiende al propósito

de incrementar la tasa de ganancia del gran capital con toda clase de beneficios

impositivos, cambiarios y legales (varios de ellos agraviantes del federalismo consagrado

en nuestra Constitución nacional) como único y supremo objetivo. El desarrollo de grandes

emprendimientos de un capitalismo excluyente basado en la apropiación sin

compensación de recursos naturales disponibles en abundancia en la geografía nacional

sin atender al desarrollo del consumo y el trabajo interno debe ser rechazado

enérgicamente.

Los contenidos del proyecto los comentamos más adelante. Avalan nuestro comentarios

contrarios muy críticos del mismo y obligan a exigir a las fuerzas políticas y sociales que

representan el capital y el trabajo colectivo de nuestro país a la puesta en marcha de un

modelo de desarrollo basado en el fortalecimiento de la producción nacional y de sus

mayoritarios sectores sociales que lo respaldan asegurando una creciente distribución

progresiva de la riqueza y el ingreso y garantizando la preservación para las futuras

generaciones de nuestros recursos naturales. 

Querer repetir Potosi varios siglos después

de esa trágica experiencia es un retroceso de gran magnitud que no puede ni debe

tolerarse` El perfil de rapiña que define a los emprendimientos de gran magnitud previstos

en el proyecto de ley permite reconocer el rol de los sectores dominantes que se han

escudado detrás de la experiencia anarco capitalista en marcha y sus verdaderos

objetivos de convertir al país en un apéndice colonial de actividades productivas

alimentadas por recursos espúreos e ilícitos, como ya se los ha denunciado.

En vísperas del tratamiento legislativo del Proyecto de Ley sobre el RIGI cabe recordar la

firme oposición de mas de 30 asociaciones de PYMES de muy variados sectores

productivos de todo el país, que en su propuesta de rechazo del citado proyecto ofrecen

los mejores argumentos I El documento dado a conocer por estas asociaciones es muy

claro cuando afirma: ”Necesitamos una reflexión profunda y un análisis detallado de las

consecuencias del RIGI, que no sólo implica beneficios impositivos a los grandes

capitales sino también la posibilidad de importar y exportar con arancel cero y hasta traer

de afuera, en forma indiscriminada, bienes que perfectamente se pueden producir en el

país, provocando el cierre de muchas pymes industriales y el cese de miles de

trabajadores con formación técnica de calidad”.


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jueves, marzo 16, 2023

Informe de coyuntura de inicios de 2023

 Por Alejandro Rofman




- Dinámica económica y social contemporánea

Pocos días atrás se conocieron los datos más importantes de la evolución económica argentina reciente El producto bruto interno creció en el 2022 con respecto al 2021 en el 5,2%. Eso implica que si sumamos los tres años del gobierno de Alberto Fernández, la resultante es un crecimiento total del 5,5%, o sea aproximadamente un 2% de ingreso per cápita mayor a fines del 22 que a fines del 19, cuando terminó la era macrista. A diferencia de Macri además, tenemos dos años de crecimiento positivo y uno negativo de la pandemia, Macri tuvo 3 de crecimiento negativo, solo uno positivo, el 2017.
El consumo del año 21 creció el cinco y medio por ciento, casi como el índice del producto, pero el dato más alentador es el crecimiento de la inversión. Estamos ahora en un nivel de tasa de inversión relacionándola con el nivel de la producción global  del 22%,
Es la más alta desde el 2017. Eso implica que el sector productivo confía en el futuro porque ha invertido más que en los años 2018 y 2019, que fueron normales del punto de vista de las contingencias externas, nosotros padecimos el 2020 con la pandemia, un enorme grado de incertidumbre. Recién en el 2021 y mucho más en el 2022 los productores de todo tipo en la Argentina incorporaron maquinaria en un nivel inesperado, dando claras señales de confianza en el futuro. No podemos negar esta afirmación sin desmentir la realidad. Hubo una leve declinación al final del 2022 Ello fue el fruto de la sequía que hizo perder millones de toneladas de exportación de trigo, las exigencias condicionantes del maldito crédito del FMI que supuso elevar sustancialmente el costo del crédito y suprimir subsidios a las tarifas. Además tuvo como correlato la circunstancia de
que la contracción de las reservas del Banco Central impidieron tener un fluir cómodo en el nivel de las importaciones y sobretodo la industria resultó afectada. ¿Qué perspectivas hay a futuro, qué va a pasar este año y en los años siguientes? Este año  todas las previsiones hablan de un 2% de crecimiento, lo cuál sería el tercer año consecutivo de signo positivo ( lo que no ocurría desde el 2008 al 2010) aunque el número de expansión económica se reduce sensiblemente con respecto a los dos anteriores. Aún así se estima
que va a crecer más que toda América Latina y específicamente más que Brasil y México, las 2 economías más grandes de la región. También va a crecer más que Europa y qué Estados Unidos. En todos los casos el desempeño de la economía de los países desarrollados va a seguir afectada por la guerra Ucraniana-rusa que ha tirado abajo las previsiones de crecimiento general y han obligado, por la inflación en los países centrales a los respectivos bancos de esos países que controlan la política monetaria , a subir 
fuertemente la tasa de interés. El crecimiento económico y del empleo en la Argentina ,sin embargo , está acompañado de datos no muy alentadores a nivel social: caída del salario real promedio, apropiación declinante por parte del trabajo del ingreso nacional, creciente concentración del capital y preeminencia de empleos informales en la expansión laboral 
La cuestión de la distribución aún muy inequitativa del ingreso incrementado es la gran asignatura pendiente, provocada por dos fenómenos: el de la inflación muy elevada, y el de la escasez de dólares.
De todo lo dicho anteriormente surge que hay una situación de claroscuro en la economía argentina en este año, y en los años por venir todavía más oscura que clara porque a partir de fines del 2026 empieza a efectivizarse el pago del crédito maldito que tomó Macri para ver si ganaba las elecciones, y nos dejó el crédito en pie, y no estimuló la actividad productiva que era necesario a fin de incrementar las exportaciones y/o sustituir importaciones que posibilitara en obtener los dólares para pagar el crédito. Para colmo de males .Macri perdió las elecciones y nos dejó ese imponente legado que hoy acosa nuestra economía. Esto, lamentablemente parece haberse olvidado en gran parte de la
sociedad argentina. A fines del 2026 empiezan a vencer las cuotas de capital que hay que pagar al Fondo que en este momento lucen difíciles de cancelar. Desde ya, este año el ingreso de divisas por exportaciones va a ver reducido su volumen. La sequía va a producir una caída en el nivel de ventas al exterior en 10,000 millones de dólares Tal circunstancia ha obligado al actual gobierno a solicitar al FMI una revisión del compromiso de atesoramiento de divisas en el Banco Central. Esta solicitud se fundamenta en que la presencia de un factor externo no imputable a la marcha de la economía del país –la seca- inutilizó un importante porcentaje de bienes agrícolas destinados a ser comercializados allende nuestras fronteras Entonces, no se va a poder cumplir bajo ningún concepto lo que se comprometió en la firma del acuerdo con el Fondo .Además, el aumento imprevisto en el precio de los combustibles ,especialmente el gas, en el mercado internacional debido a la guerra en Europa obligó a una inversión adicional en dólares para importar lo necesario para el consumo del invierno pasado El gobierno argentino ya calculó que por mayor valor de tal combustible que importó el año pasado
debido a la guerra en el centro-oriente de Europa, tuvo que abonar un exceso de 4900 millones de dólares, que no está en condiciones de reponer.. Por eso ha pedido al Fondo Monetario y este organismo ha contestado afirmativamente que se modifique la meta de reservas. Pero en cambio  el Fondo no admite modificar la meta de déficit fiscal y la de financiamiento de la economía por emisión monetaria, lo cual nos coloca en una situación muy compleja para el desenvolvimiento económico-financiero de este año. Estamos realmente mal. El alivio que el Fondo Monetario  ha dado y que en estos días se va a conocer de modo preciso, es muy parcial porque si se exporta menos hay menos derechos de exportación por lo que hay menos ingresos fiscales, Así el 1,9% como
resultado final del déficit fiscal va a ser muy doloroso-y dudoso- alcanzarlo. Vamos a ver cómo lo afrontamos pero desde ya es un dato esencialmente negativo .Esta circunstancia pone de relieve el rol central que el acuerdo con el F.M.I. le otorga a esta institución en la generación de la política económica nacional. Es preciso, entonces, encarar cuanto antes una revisión integral del Acuerdo de Facilidades firmado con el Fondo para permitir recuperar autonomía nacional en la fijación de las políticas públicas que determinen crecimiento económico y su equitativa distribución entre los habitantes del país.
Todo lo que sea aliento a la capacidad productiva y potencialidad exportadora resulta bienvenido, Es muy interesante una noticia que ha salido en estos días en varios medios de comunicación, informando que la Argentina es el quinto mercado en donde más creció el comercio electrónico durante el 2022 a nivel mundial, y lidera el ranking en América Latina con un incremento del 25%. Esta noticia supone reconocer que un segmento cada vez mayor de la actividad comercial interna y externa del país se realiza mediante
procedimientos informáticos complejos que además suponen la expansión de empleo calificado. Según la noticia que proporciona la consultora especializada Marqueter, o sea, una fuente privada de información inobjetable, hay alrededor de 10.000 vacantes, que es factible cubrirlas con un entrenamiento adecuado. El área de trabajo del comercio electrónico paga mucho mejores salarios y tiene un nivel de capacitación tal que habilita al receptor de la misma desarrollar actividades relacionadas con la utilización de instrumentos informáticos múltiples La ley de economía del conocimiento ha puesto en marcha en la Argentina cursos especiales dentro de un programa de calificación de personal en el cual se anotaron 340.000 personas. Ya la tercera parte está curando esa capacitación, lo cual revela un muy buen nicho de empleo altamente especializado, muy bien pago, y que además estimula el comercio nacional e internacional. Esta es el tipo de actividad que debemos seguir promoviendo reemplazando exportaciones de productos primarios con nulo a reducido nivel de transformación hacia áreas del conocimiento que crecen aquí y en el mundo y amplían el abanico exportador de modo acelerado Tenemos un logro muy alto en este año pasado y se prevé que va a seguir expandiéndose a futuro.




- Primeros indicios del año 2023

¿Cuáles son los primeros datos del comportamiento de la economía en el bimestre inicial del año 2023 y cómo se corresponden con las predicciones existentes? No disponemos todavía de datos globales de toda la actividad económica de este bimestre de arranque, Sin embargo, hay información precisa de algunas de las actividades claves y que revelan cierta modificación de la tendencia negativa del último cuatrimestre del año pasado. Habrá que ver, por supuesto, si tal tendencia se afirma en el futuro, para lo cual se necesita aguardar al menos un par de semanas más. Vamos a detallar los indicios a los que hemos hecho referencia: Los datos de la recaudación fiscal han dado señales positivas acerca de los niveles de consumo total. En concreto, el IVA denominado DGI experimentó un incremento en la recaudación de febrero del 134% nominal, lo que implica una fuerte suba del 18,2% en términos reales con respecto a febrero del 2022. Como se sabe, la recaudación fiscal del IVA corresponde a ventas de todo tipo realizadas en el mercado interno en el mes anterior al que consigna la información fiscal. Es decir, el consumo global creció en términos de precios constantes casi un 20%, si se acude al dato de la recaudación del Impuesto al Valor Agregado. Corresponde volver a destacar que los números de febrero dan cuenta de los niveles de consumo del mes previo, en este caso enero. Otra información también de origen fiscal la proporcionó el valor global del impuesto al cheque, que creció 101%, algo más que el nivel inflacionario si se atiende a las estimaciones en torno al 6% que dan algunas consultoras para el incremento de precios de febrero.
Si acudimos a los informes que mensualmente proporciona la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, elaborado en base a su relevamiento entre 1.135comercios minoristas de todo el país y efectuado a fines de febrero, la venta en ese segmento comercial registró una caída en términos reales un 0,9% en comparación con el mismo mes del 2022. Pareciera a primera vista que el aumento del consumo marcado por el dato fiscal se concentró en establecimientos comerciales de gran porte, como supermercados, y en cambio tuvo un desempeño negativo en los comercios al por menor, en particular los llamados “de cercanía”.
Si vemos las estadísticas que mensualmente produce el Centro de Estudios para la Producción de la Secretaría de Industria de la Nación, la actividad industrial creció el 4,1% en enero contra igual mes del 2022, y se expandió el 7,3% respecto al mismo mes del 2019, antes de la pandemia. De esta manera, como comenta el informe, la actividad industrial alcanzó la producción más alta para un mes de enero desde el 2018. De toda la información todavía muy fresca de la evolución económica del 2023 en sus primeros
pasos, esta resulta ser la más auspiciosa. Es de recordar al respecto que la producción de la industria automotriz en enero fue del 47% más alta que la del mismo mes del año pasado, y tuvo también un muy buen comportamiento de más del 23% en el mes de febrero. Corresponde recordar que estos indicadores, se elabora tomando el consumo de energía proporcionado por la compañía Cammesa, el ente responsable de la distribución de energía eléctrica a nivel mayorista. Claro está que ese comportamiento favorable no se verificó en todas las ramas industriales, pues la sequía que afecta a la molienda de oleaginosas ha dañado la actividad que utiliza insumos agrícolas para la elaboración de aceite y harina, más que compensado con otras actividades como la de la industria automotriz que arriba consignamos. Las autoridades de la Secretaría de Industria
destacaron, como comentaba el informe, que el objetivo es lograr en el 2023 el tercer año seguido de crecimiento económico, y en el cumplimiento de ese objetivo la industria juega un rol estratégico. Poco antes de cerrar este informe, se conoció el reporte el INDEC dando cuenta del avance industrial de enero 2023 con referencia al dato de enero del 2022.Es más elevado aún que el de la S. de industria pues el INDEC informó de un incremento interanual del 6,2 % En parte ese aumento inusitado se debe a que en enero del 22 la Pandemia dificultó el proceso productivo y en varios sectores industriales se produjeron paradas de producción por tal motivo Veremos que pasó en febrero cuando se conozcan las informaciones oficiales pero todo indicaría que la expansión, a menor ritmo. Además con respecto a diciembre del 2022 el dato de enero supuso un incremento productivo en la actividad manufactura del 0,7 %.
Una de las actividades que acompañan este proceso expansivo, es el de la producción de petróleo ,que supuso que durante enero se extrajeron 626 millones de barriles, que supone un alza del 9,9% en el cotejo interanual impulsado por el fuerte crecimiento de Vaca Muerta. Acorde con los datos de la Secretaría de Energía, con tal enorme nivel de barriles diarios, se alcanzó en el primer mes de este año un volumen de producción que no se conocía desde el año 2008. Si acudimos a la información referida al petróleo que se extrae de la formación de Vaca Muerta, la misma consigna que se logró
una marca de 290 millones de barriles diarios, muy cerca del 50% de la producción total.
La extracción de petróleo por vía no convencional en dicho reservorio, ubicado fundamentalmente en Neuquén, supone un aumento del 30% de enero del 2023 con respecto a similar mes del año anterior. Este boom extractivo, que va en ascenso ininterrumpido, se repite en el proceso de extracción de gas no convencional, pues de enero del 2022 al de este año, el aumento fue del 11%. El proceso está liderado por YPF, la empresa de capital estatal mayoritario, pues solo ella cubre casi el 80% del volumen aportado en la producción de metros cúbicos de petróleo crudo. Fuentes del sector estiman que los proyectos de ampliación de la capacidad de transporte en marcha permitirán mantener durante este año el incremento del producción, tanto en gas como en petróleo. El avance en la construcción del gasoducto Néstor Kirchner permitirá incrementar en hasta un 30% la capacidad de transporte de gas de la formación neuquina a partir de mediados del 2003.
En otras actividades, es de destacar el comportamiento de la construcción, según el índice Construya, preparado en base al comportamiento de la evolución de las ventas de un conjunto seleccionado de insumos destinados al sector de la construcción :el aumento en enero de este año fue de más del 7% con respecto al año anterior. Y los industriales del acero dieron cuenta de una expansión de la actividad enero a enero de casi el 6%.También en la actividad de la construcción, al filo del cierre de este Informe se
conoció el dato oficial del INDEC Resultó, que dicho dato reconoció una interesante expansión sectorial de la actividad, a nivel del 2,6 % entre enero 2021 y enero 2022 y una variación positiva del 4,3 % entre enero 2013 y diciembre 2022 Ello supuso que este sector cortó una racha negativa de cinco meses previos en los finales del año 2022. Finalmente, un rubro a destacar que tiene la virtud de generar numerosos puestos de trabajo e impactar en múltiples actividades conexas fue el turismo. Estimaciones del sector público vinculado a este importante rubro de la vida cotidiana en numerosas áreas de todo el país apuntan a que la actividad global movilizó este verano más del 4% de habitantes que se trasladaron a zonas turísticas, lo que ocurrió el año pasado. 
Aquí jugó a favor también los efectos de la política de promoción turística englobados en el programa de Previaje, un verdadero hallazgo desde el punto de vista de la ingeniería de políticas públicas vinculadas a la actividad política, que posibilitó el renacer de muchas áreas que habían sido duramente castigadas por la pandemia, y una muy variada diversificación en todo el territorio nacional de los puntos turísticos receptivos. Es muy significativo puntualizar la presencia emergente en forma permanente de nuevos y variados destinos, y la evidente mejoría de la capacidad de los servicios turísticos que se brindan en el amplio territorio nacional por la conjunción de fuerzas del sector público y el sector privado. Es de hacer notar al respecto que en los dos meses más altos de actividad turística recientes, se incrementó notablemente el ingreso de turistas del exterior, a valores prácticamente similares a los verificados antes de la pandemia.
Frente a estas realidades concretas, subsisten lamentablemente factores o procesos que no acompañan como deberían las mejoras globales y sectoriales arriba consignadas. El nivel de incremento de los precios al consumidor que parecía haber tomado un sesgo descendente se han estabilizado en torno al 6% por mes de incremento verificado. Ello redunda negativamente en el poder adquisitivo de la población de menores ingresos, tanto la asalariada de modo formal, con más de 6 millones de puestos de trabajo informal que reúne a 4 millones y medio de integrantes. Si bien las paritarias apuntan a compensar los aumentos de precios con respecto a los incrementos salariales, éstos siempre corren por detrás, y solo en actividades donde la capacidad de presión gremial es elevada se han venido verificando los mejores desempeños en términos de recuperación del salario real. Pero la pérdida del ingreso real de la población asalariada, que constituye la gran mayoría de las plazas de trabajo que reciben remuneraciones por el esfuerzo personal de cada uno de sus integrantes, es todavía sostenida, en sus ingresos, por montos que en general resultan insatisfactorios, y se ubican en su mayor proporción por debajo de lo que esos sectores percibían hacia mediados de la década pasada. Diversas y variadas estimaciones coinciden en que el salario real en la fuerza de trabajo empleada en la Argentina ha perdido entre el 20% al 25% en su valor en términos
del poder adquisitivo, en promedio. Esto no solo es la gran asignatura pendiente, sino que asimismo empaña el proceso real admitido en todos los ámbitos políticos y económicos de incremento de la masa laboral incorporada al esfuerzo productivo. Aunque falten pocos días para conocer los datos del cuarto trimestre en relación al empleo que proporciona el INDEC, todas las evidencias concurren a ratificar una generalizada presunción: El empleo sigue creciendo, a la par que el ritmo de producción, pero resulta insatisfactorio para resolver temas estructurales muy instalados como el de la pobreza y la indigencia. El caso más evidente es el de la construcción. Los empleos registrados en el instituto obrero patronal que controla el sistema de registración de los trabajadores de la actividad, ya informó que para noviembre del año anterior la cifra de la fuerza de trabajo empleada en la construcción ha llegado a un nivel récord histórico. No es un dato menor, sino una evidencia de que la economía, pese a las dificultades y algunos momentos en que se verificaron ciertos retrocesos, sigue teniendo empuje. Pero más empleos no significa mejor calidad de vida para sus beneficiarios, porque el retraso salarial es evidente. Sobre las políticas más adecuadas para ir cerrando la brecha negativa del salario real aparece como la más pertinente el otorgamiento de una suma fija que eleve a todos los asalariados por convenio colectivo de trabajo el piso de una nueva negociación y apunte a cancelar, en parte o en todo, la pérdida de poder adquisitivo de los más de 6 millones de asalariados formales.
En referencia al espacio muy heterogéneo de trabajadores informales los caminos son más complejos dado que sólo una asistencia directa del Estado como lo fue el IFE durante la Pandemia garantiza el acceso a todos aquellos integrantes de la masa laboral que carece de inserción formal En esta dirección será preciso trabajar con un programa de reparación que atienda a las necesidades de los más de 4 millones de empleos informales y disponga, a la vez, de los recursos fiscales a todo nivel que dicho Programa exigiría Pero, sin duda, hay que avanzar en una iniciativa positiva al respecto
El caso de los jubilados, cuyos integrantes que dependen del ANSES en sus escalas más bajas han ido siendo resarcidos con sumas fijas , los desfasajes de los aumentos por ley frente a la inflación de necesaria reparación ,también es preciso avanzar con mayor intensidad por el retraso acumulado en la administración Macri. Para ello es factible acudir en forma paulatina pero persistente a los beneficios del ahora reconstruido Fondo de Sustentabilidad Previsional, que fue muy dañado en el gobierno de Macri. Unas pocas referencias al futuro que se vislumbra para el resto del año 2023. En  este aspecto las perspectivas lucen menos alentadoras que los buenos resultados del inicio del año debido a los efectos regresivos que van a suponer las pérdidas de producción de granos y oleaginosos debido a la persistente sequía- Hacia inicios del mes de marzo las últimas estimaciones marcan una pérdida en torno al 30 % de la cosechas de maíz y soja con un impacto negativo en las exportaciones de no menos de 15.000 millones de dólares en un marco que había sido muy promisorio durante el año 2022,que alcanzó a totalizar el valor de 88.000 millones de dólares de ventas al exterior. El singular decrecimiento que se vislumbra, sin duda, por razones totalmente ajenas a las contingencias del desarrollo de la política económica interna podrían revertir un nivel estima
do de crecimiento entre el 2 al 3 % del PBI del 2023 con referencia al año anterior a un monto de variación neutral o ,incluso negativo. Ello se verá con el transcurso del año. De no cambiar los efectos de la falta de lluvias en la producción agrícola tal circunstancia repercutirá no solamente en el nivel de actividad del sector sino que se trasladará al derrumbe de las reservas, la caída en la recaudación fiscal por el menor nivel de las retenciones y en el impacto negativo sobre la producción y venta de maquinaria agrícola, o insumos sectoriales y en el comportamiento de numerosos sectores productivos estrechamente vinculados el agro Este es una gran tema abierto que el FMI ha admitido no depende de la voluntad del gobierno argentino. Así como se revisaron las metas de
reservas cambiarias es también imperioso reconsiderar la totalidad del acuerdo que en las actuales circunstancias luce inviable y altamente perjudicial para la situación económica y social presente y futura.



- Análisis histórico de producción y salarios

Cabe consignar la evolución histórica de la producción industrial y el salario real. Una mirada retrospectiva de la evolución de la actividad industrial en los últimos 7 años, permite observar cinco
etapas de ese proceso de desarrollo, siendo el último dato, el de enero del 2023, levemente inferior al de partida del período que se ha adoptado para comentar. Es decir, que permanece estancado en el mediano plazo, aunque con muy significativas alteraciones durante el septenio. Una primera fase revela la crisis económica producto de las primeras medidas de liberalización de los mercados del gobierno macrista. En un segundo tramo, comienza un proceso de expansión previo a las elecciones de medio término del 2019, alentado por el ingreso de fondos del exterior por la vía del crédito y la mejora de la remuneración a los factores productivos. Luego viene el acto eleccionario, previo al cual el estado realizó importantes erogaciones de fondos, pero que se interrumpieron tras las elecciones de medio término. Y de ahí arranca un tercer ciclo de fuerte caída hasta fin del año 2019, cuando se producen sucesivas crisis de magnitud, entre ellas la que se pretendió eludir con el monumental crédito de 54 mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional. La experiencia fallida, junto a la apertura externa y la caída del poder adquisitivo de la población dañó la evolución de la industria.
La quinta etapa se inaugura con un buen ritmo de crecimiento en diciembre del 2019 por la política económica que pone en marcha el nuevo gobierno. Pero en marzo el impacto de la pandemia es brutal. El índice respectivo baja de 120 a 80 en muy poco tiempo, por el cierre de las actividades producto de la política sanitaria aplicada. De cualquier modo, el ciclo macrista pasa de un índice de evolución del producto bruto industrial de 134 al inicio del 2016 a 114 cuando abandona el gobierno la experiencia neoliberal recesiva. Esos 20 puntos de pérdida significan un retroceso productivo en torno al 15%. Pésimo balance final. En mayo del 2020 comienzan lentamente a recomponerse los perfiles de la actividad económica hasta mediados del año pasado llegando en agosto a un nivel casi similar al de partida con una recuperación de casi el 70% entre esos dos años. Sin duda la política económica del nuevo gobierno, que se fue desembarazando de las restricciones por la pandemia de a poco, permitieron el repunte de casi el 70%. Ese repunte tiene un leve retroceso en el último trimestre del año 2022 por las dificultades derivadas del accidentado proceso de disponibilidad de dólares por parte del aparato industrial al importar insumos. Con la paulatina normalización del flujo de divisas, la industria volvió a crecer en enero del 2022, al igual que su capacidad instalada, lo que seguramente volvió a ocurrir en febrero, como se verá cuando aparezcan las respectivas estadísticas.
Cabe analizar la evolución del salario real que marca lo ocurrido en la actividad productiva en la remuneración del empleo de los trabajadores estables, a nivel de contrataciones en empresas de más de 10 empleados. En contraposición al repunte significativo de la actividad industrial arriba comentado, desde octubre del 2020, en este caso el descenso del salario real se contrapone con el ascenso en producción de
bienes industriales apuntado. En este caso, la fuerte expansión del poder adquisitivo del salario entre el año 2003 y fines del segundo mandato de Cristina Kirchner en el 2015 es impactante. Prácticamente el poder adquisitivo del salario se duplica entre el 2001 y el 2015. Luego comienza un descenso fenómeno que no se pudo revertir durante el nuevo gobierno. También enero exhibe un dato negativo del 2,1% en el nivel de salario real con respecto a diciembre del 2022. Luego de 5 años de caída consecutiva el nivel del salario real se retrotrae al experimentado a fines del 2006. Y si seguimos retrocediendo a través del tiempo, a valores de la década de los ‘90. Todo un signo de la contradicción ya varias veces comentada y de la caída de la participación de los trabajadores en la apropiación del avance de los valores del producto bruto en general y del industrial en particular.

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